martes, 25 de diciembre de 2007

La Iglesia es el Grinch


Estoy absolutamente aburrido de la programación de Navidad, ¿cómo puede ser que el sentimentalismo y la mamonería dé para todo un día?, bueno, en realidad dos, porque de ayer que están con el cuentito. Lo único bueno fue el especial de Shrek, divertidísimo.

Que bueno que la Navidad es sólo una vez al año y que pasa relativamente pronto. No sé por qué no me gusta, me aburre, esa empalagosa vibra de "buenos deseos" me parece sólo un montón de cinismo. A quienes quieres les deseas lo mejor siempre, no sólo para Navidad y a quienes no quieres, pues deséales lo mejor siempre, porque no hay nada peor que vivir con rencor, pero eso como filosofía de vida, no porque "el cura de la tele" lo dice.

El cuento del "verdadero sentido de la navidad" tratan de enchufártelo a toda costa, ¿y qué hay de los no cristianos y de los cristianos "no convencionales"?, cada uno lleva la fe como le parece correcto, y que esté un cura, pastor o quien sea en la tele por 10 minutos diciéndome que si considero que la navidad es un momento para dar regalos y "comer rico" estoy pecando, pues que se joda, yo llevo mi fe y la navidad como se me da la regalada gana (cita al Chavo). Que la masa ignorante se compre el cuento de la condena al fuego eterno problema mío no es, pero que dejen de subestimar y meter a todo el mundo en el saco del "católico apostólico romano" que anda por la calle golpeándose y diciendo "por mi culpa, por mi culpa", la inquisición terminó hace rato y si pretenden seguir dominando al rebaño con amenazas de cacerías de brujas, que lo piensen dos veces, porque los que llevamos la fe, lo hacemos según la sentimos y Dios no está mediado por un grupo de personas que niega la carne y considera su naturaleza humana como impura o pecaminosa, pero que no tiene ningún problema en andar sobajeando cabros chicos en la impunidad que le da su "sagrada investidura".

Con toda este discurso eclesiástico lo único que hacen es que la gente (que sigue a estos mal llamados "elegidos") celebre la navidad con culpa o sintiéndose "obligada a...", perdiéndo el verdadero sentido de una celebración (sea en el sentido que cada uno le quiera dar), la iglesia se convierte en aquello que mediante amenazas mata lo que supuestamente quiere fomentar, una celebración en paz, llena de alegría y emotividad. Esta iglesia que se autoproclama como "la casa de Dios" se convierte en el verdadero y único Grinch, haciéndo que todos pierdan lo que realmente quieren celebrar, conviritendo a sus seguidores en un rebaño inculto que realiza celebraciones insípidas, que celebra de manera mecánica algo que muchos ni siquiera entienden por este sin fin de amenazas y reglas ridículas.

Celebre las fiestas como se le venga en gana, con o sin regalos, con o sin pesebre, con o sin trago, con o sin árbol, con o sin carrete, da lo mismo, lo importante es que lo haga como lo sienta.

1 comentario:

ignacioredard dijo...

jajaj, la Iglesia cérdamente ES el Grinch. Gracias por recordármelo. Me sonreí para mis adentros.

Un abrazoteeee! Avise si va el sábado!


el ignacio