miércoles, 6 de febrero de 2008

Cada Día Más Endeudado

Nunca pensé que a mis cortos 24 años, no siendo profesional aún, por lo tanto sin un sueldo que me ampare, estaría tan endeudado como lo estoy. Claramente no es una deuda millonaria, pero para mi nivel de ingresos (igual a cero, sobre todo en vacaciones) es bastante.

Acabo de abrir una cuenta en otro banco, _(ya tenía una), con el fin de pagar lo que debo en el antiguo y quedarme con este, ya que me da mejores condiciones y es más "generoso" con sus créditos y tarjetas. Es sin duda la prioridad pagar la deuda que tengo, pero la tentación llena a este pobre estudiante de deseo de cosas inútiles, puros chiches tecnológicos -y otros no tanto- que quiero adquirir. Si bien es cierto, podría adquirirlos, no quiero seguir endeudándome. ¿Qué será lo que tiene el chileno promedio que lo mueve a comprar con dinero que no existe?, porque claro está que las famosas tarjetas y líneas de crédito están llenas de dinero imaginario y que después, cuando queda ese espacio vacío, sin siquiera la ilusión de este dinero imaginario, se tienen que hacer los malabares correspondientes para poder llenarlo con dinero real.

El eslogan del nuevo banco dice "Vida y Dinero en Equilibrio", ¡¡¡POR FAVOR QUE ASÍ SEA!!!.

Este afán de tener y tener cosas, muchas de ellas innecesarias, me lleva a corroborar -una vez más- lo neurótico que soy. Quiero y quiero algo, luego lo tengo y quiero algo más, nunca puedo llenar el vacío, no puedo volver a la inmediatez, a ser uno, quiero el significante primero, quiero volver a ser el falo. El falo está perdido dice el psicoanálisis, pues claramente lo está!!!, y, como buen neurótico, lo busco y lo busco.

Es terrible esto de vivir en falta.

Como diría Madonna, "We're living in a material world and i'm a material girl"... puede ser. Tampoco es malo tener un lado superficial, es, dentro de todo, "normal" y, como a mis sweet 24 no tengo un trabajo que pueda satisfacer mis necesidades materiales, no queda más que endeudarse.

Voy a revisar los chiches que trae la caja (que es casi como una caja con un regalo adentro) del banco.

2 comentarios:

alfredo dijo...

si bien no soy feudiano ni lacaniano,comparto eso de querer tener cosas. cai en lo mismo y cargo una deuda gigantezca...

no se por qué existe gente que es compradora compulsiva, como yo lo soy. tantos dolores de cabeza me ha traido el querer tener cosas porque sí. pero es asi, y ahora, que nos permiten comprar el mundo sin tener dinero... estmos cagaos. pero algo hay que hacer mientras vivimos xD

Euforico dijo...

En sí, es tan difícil sobrevivir. Al contrario tuyo, tengo un trabajo estable, no muchas deudas por pagar y siempre queriéndome comprar la última chupa del maté!

Es que estos juguetes tecnológicos me fascinan, he cambiado mi celular alrededor de 3 veces por año!!!

Maldición! al igual que alcohólicos anónimos, debería existir "Compradores compulsivos anónimos C.C.A". Estaría sentado en primera fila con mis bolsas de shopping del día.