viernes, 15 de febrero de 2008

¿Rehabilitación?

Como muchos sabrán, Miguelito es un menor de 14 años que ayer fue detenido por 17º vez. Varias voces se han alzado hablando de rehabilitación, de la conveniencia o no de la reclusión de este menor. Por otro lado también la madre ha salido defendiéndose, planteando que ella "le lleva el yoghurt" todas las mañanas, que lo ama y le da en el gusto en todo, como tratando de aclarar que problema del hogar no es (no entendiendo que mimar a un niño que ya carece de límites es como "echarle leña al fuego") y así un sin fin de opiniones sobre este caso. Sin duda, de todas estas opiniones, la discusión central gira en torno al Sename y la reclusión que deberá cumplir Miguelito. La abogada defensora plantea que el recluir al menor sólo empeorará las cosas, ya que en estos centros -cuya crisis conocemos desde por lo menos mediados del año pasado- sólo aprenderá nuevas formas y estrategias para delinquir. Probablemente esta abogada tenga razón. Los centros del Sename tienen una gran crisis que va desde la infraestructura hasta la cantidad y calidad de los profesionales que ahí trabajan, sobre todo los profesionales encargados del tratamiento de estos menores y su posible reinserción en la sociedad.

Desde la perspectiva de una posible rehabilitación, con miras a la reinserción social, el tratamieneto psicológico es vital. Se entenderá que existen diversas formas de abordar a un menor de este tipo, siendo muy "populares" las experiencias de reparación y aún más populares técnicas cognitivos-conductuales. Para quien no sepa lo que una técnica cognitivo-conductual es, brevemente se puede decir que consiste en condicionar (o entrenar) al ente en cuestión mediante diversas técnicas de reforzamiento al mismo tiempo que se trata de modificar su estructura cognitiva, es decir, la forma en la que el sujeto comprende su medio y crea respuestas ante los estímulos de éste. Claramente ninguna de estas técnicas ha dado los resultados esperados, y es que pretender solucionar problemas cuyo origen se remonta a los más tiernos inicios en la vida, a estructuras de personalidad y a dinámicas familiares con este tipo de técnicas y, lo que es aún más grave, en un periodo de tiempo bastante breve, es simplemente imposible.

Discusiones en torno a si existe la rehabilitación han existido desde siempre y es que, como dijo una muy querida profesora mientras analizábamos casos de Trastorno Oposicionista - Desafiante, Trastornos Disociales y Trastornos Antisociales, "nosotros como psicólogos debemos creer en la rehabilitación". Pues yo no creo. Me parece que la rehabilitación, en toda la magnitud de la palabra, en el caso de la sociedad chilena, no existe, es que debemos entender de una vez por todas que mientras no exista una inversión de magnitud suficiente en salud mental en este ámbito, la rehablitación no será una posibilidad real. En este sentido también se debe entender que un proyecto de rehabilitación es un proyecto a largo plazo que pretende no sólo ser un paliativo o un "hacer la tarea", si no que comprende un real compromiso con la sociedad mediante la implementación de políticas de apoyo no sólo a quien cayó en infracción, si no que también al entorno social de éste. Una familia como la de Miguelito es una familia claramente disfuncional, la cual no ha contado con las redes de apoyo suficientes, sean estas formales o informales, y que, a raíz de esto, su forma de subsistir como sistema es a través de la infracción del otro, entendiendo al otro como sociedad, siendo una suerte de "sistema parásito" que lo daña, pero que al mismo tiempo lo necesita para sobrevivir. Se entiende entonces que la base para que exista la posibilidad de rehabilitación es la implementación de políticas de prevención. Éstas dan una base desde la cual se pueden construir redes de apoyo social para las familias en riesgo, teniendo como punto central políticas de educación e inserción laboral en conjunto con apoyo psicológico y social para aquellas familias que lo necesiten. Dado estas y muchas otras razones es que yo, repito, no creo en la rehabilitación mientras no existan inversiones y políticas concretas orientadas a la prevención de las conductas delictivas, teniendo como antecedente que este tipo de conductas son detectables a partir de la primera infancia.

La prevención es más barata y más fácil de aplicar que la rehabilitación. Como dice el popular dicho "Prevenir es mejor que curar".

1 comentario:

alfredo dijo...

interesante reflexion. Yo aun no tengo una posicion clara respecto a la rehabiliotacion, ya que me gustaría que fuese posible, de verdad.

como cognitivo conductual, no creo que las tecnicas fracasen (una larga discusion), pero el problema tambien esta en que las instituciones de sename, por ejemplo, enfocan el tratamiento solamente en el menor, y a veces recluyendolo, lo cual no es la mejor forma.

El problema, tal como tu lo mencionas, es que el trabajo debería realizarse CON LA FAMILIA. de que sirve a un niño el implementar tecnicas y habitos, si al final todo el trabajo será destruido por la familia?, porque una familia disfuncional no es el mejor lugar pata aprender.

En el caso de miguelito u otros sujetos, creo que solucion no hay mucha, ya que -a pesar de su edad- creo que estos niños, adolescentes tiene transtornos de personalidad (limitrofe y antisocial), por lo que nada se puede hacer, salvo medicacion y psicoterapia, pero el estado no tiene los fondos para hacerlo. Y los psiquiatras no les gusta trabajar con estos niños en estos centros, ademas.

es que el problema es social, economico, familiar e individual. Es tan grande, que parece que por donde lo ataquemos no alcazará la solucion, asi que se prefiere lo mas simple: encierro. La rehabiliotacion debe contener una serie de elementos y un tratamiento multidisciplinario. Y prevenir.

ojala las autoridades habran los ojos y pongan a gente idonea en los cargos correspondientes. Si no, seguiremos asi, "parchando" y arreglando sobre la marcha.

muy buen articulo

saludos