jueves, 1 de mayo de 2008

Desde mi para un Otro

Leía en un blog amigo lo complejo que es tener un blog, debido a que no existe un límite claro entre lo público y lo privado, sobre todo en blogs como los nuestros que son lugares donde se conjugan las experiencias personales con cuanta cosa se nos ocurre hablar, la vida, películas, música, libros, psicología, etc.

En mi caso, hasta hace poco no le había tomado el peso a lo que significaba tener un blog, sobre todo porque en un principio este fue un lugar de desahogo, sin pretenciones de nada, sólo un lugar donde plasmar mis inquietudes y para que mis amigos más cercanos se pusieran al día con mi vida y pensamientos, en realidad como una forma más de comunicación, una extensión del teléfono o del msn. Con el tiempo fueron llegando visitantes de otros lados (no sé cómo ni por qué), así que decidí lanzarme a la vida y publicar mi blog en algunos directorios de internet. Con agrado me fui dando cuenta que varias personas acudían frecuentemente a leer, cosa que me pareció bastante interesante, convirtiéndose el blog en un lugar de intercambio de ideas o simplemente en un lugar de encuentro para personas que de otra forma jamás se hubieran encontrado. He dicho en otras ocasiones lo gratificante que se me hace el que personas de diversos países se den el tiempo de leer lo que escribo, cosa con la cual no siento restricciones y que quienes me visitan puedan opinar cuanto quieran es algo que agradezco. Lo difícil y preocupante aparece cuando personas que no deseas que sepan ciertas cosas llegan a este lugar, llegan a un espacio que, a pesar de ser público, es mío y por tanto privado en cierto modo.

Como sabrán mi blog tiene de todo, lo cual incluye ciertas experiencias de vida, anécdotas y cuanto pienso acerca de las cosas que me pasan y le pasan a las personas que me rodean. Nunca me he censurado, lo que escribo es lo que pienso, porque siento que para eso es un blog, para escribir cuanto uno quiera y con el contenido que desee, ahora lo preocupante -decía- es cuando aquellos quienes están involucrados de una u otra forma en esas experiencias tiene la posibilidad de encontrarse con lo que escribo, y es que es difícil mantener la distancia en eso, porque por mucho que escriba "anónimamente", veo a estos personajes cinco días a la semana y siento que "todo lo que escriba puede ser usado en mi contra", siendo casi un acceso directo a mis opiniones, esas cosas que se piensan, pero no se dicen. Como sea, no me gusta la censura, no creo en la censura, ninguna medida debe obligar a un otro a guardar "compostura" en un lugar que le pertenece, es así que con desagrado me he dado cuenta que últimamente me estoy censurando, estoy dejando de escribir lo que para mi sería un desahogo, todo por guardar cierta distancia con aquellas personas que "pueden" llegar a leer mis mierdas, en cierta medida estoy dejando de ser como acostumbro a ser en este lugar, el que hasta hace poco pensaba no tenía restricciones. Entonces este momento es la oportunidad para tomar una decisión: voy con lo políticamente correcto, guardándome ciertas cosas, censurándome para hacer mis escritos "aceptables" para todos o sigo como soy y me hago cargo de las consecuencias de lo que escriba. ¿Qué hacer?... Compleja decisión, puesto que si hago lo primero este lugar dejaría de tener una razón de ser, que es la de ser MI espacio para un OTRO que se acomoda a él, siendo el goce principalmente mio, y pasaría a ser el lugar de un OTRO que me permite escribir. Por otro lado, evitar censurarse es difícil, siempre está la moral y el temor a la represalia haciéndose presente, así que al fin y al cabo la decisión de "aceptar las consecuencias" es un poco ilusa e irreal.

Dejar este asunto de lado y no hacerme cargo tampoco es opción, puesto que es imposible dejar de ser en lo público o en lo privado, siendo también imposible en este espacio intermedio que es el blog. Tal vez eso de "me debo a mis lectores" sea lo que me mueva en esta decisión (aunque suene pomposo y grandilocuente), pero hay personas que acuden a este lugar periódicamente por lo que escribo, quizás por la forma, quizás por el contenido, el punto es es que no cambiaré ninguno, pues mi goce -como dije antes- radica en que mi sinceridad se plasma en este lugar y, al parecer, es exactamente eso lo que gozan las personas que visitan este lugar, siendo una forma de comunicarnos, un medio o vía desde mi hacia un otro que, con la misma sinceridad, lee y disfruta, así como yo disfruto escribiendo.

Si alguien se siente aludido, se molesta o le perturban mis escritos la solución está a un CLICK de distancia.

1 comentario:

G-boy dijo...

Me encantó tu blog y seguimos muchas series en común, aunque no vi en la lista "Gossip Girl"...hahaha, tu te la pierdes!!!...que estés bien