sábado, 17 de mayo de 2008

Un Día Maniaco

Ayer fue un día que parecía ser dos juntos, Jueves y Viernes parecían uno. Luego de haber salido de una prueba de un ramo de mierda tuve que lanzarme de cabeza a estudiar para una de las pruebas más estresantes que he tenido. Era de esas que ponen en cuestión tu capacidad como profesional y hacen que algunas personas se cuestionen hasta lo más profundo. Le quité por muchas horas "el poto a la jeringa", no quería estudiar, no sabía por donde empezar y eso hacía que retrasara y retrasara el momento de enfrentarme al estudio. Hablé con la Ale como 2 horas por teléfono, de las cuales alrededor de 1 hora fue de "no quiero estudiar, no sé qué hacer, estoy desbordado/a", etc, etc, etc. En mi afán evitativo vi hasta los programas más inútiles, siempre quejándome de mi agotamiento con otras personas, las cuales se quejaban a su vez, transformando todo en una combinación de monólogos con algunos puntos comunes sobre "cuan cansados estábamos". Así se pasó gran parte del día -y de la noche- hasta que finalmente a las 2 de la mañana me puse a estudiar. Largo rato pasé estudiando y estudiando -toda la noche de hecho-, me sabía bien todo lo que estudié, el único problema era que me quedaba el otro 60% de la materia, que era el DSM IV (manual psiquiátrico), tenía que aprenderme un trillón de enfermedades con sus respectivos criterios diagnósticos... maaaaaal. Los leí una vez, trastando de trazar mentalmente la delgada línea que separa cada trastorno del ánimo, por ejemplo.... que mierda eso de tener que memorizar las diferencias y características de los bipolares I y II en cada una de sus vertientes, sobre todo a las 5 de la mañana. En fin, tomé desayuno, me duché y me fui a la U. A estas alturas mi estado hipomaníaco era notorio, no tenía sueño y parecía no estar cansado. Nos juntamos con la Ale a las 8:30 am y empezamos a estudiar. Su actitud no era la mejor, sobre todo porque no se ha recuperado totalmente de su bronquitis, así que entre moco y tos nos pusimos a estudiar juntos.

A las 10:30 llegó la Pauli, todo bien, fue como un aire fresco a nuestros cansados cerebros. Seguimos estudiando y la relatividad del tiempo se hizo presente, no nos dimos cuenta y ya eran las 13:30. Me empecé a desestructurar a esa hora, sobre todo porque tenía paciente a las 14:00 y la prueba era a las 15:00, así que no tenía más tiempo qu eesa media hora que quedaba para estudiar y luego lanzarme a la prueba.

Fui donde mi paciente, todo bien, ella es un encanto, muy buena paciente, colaboradora y todo, le tomé un par de tests para recabar más información... por supuesto que la relatividad del tiempo se hizo presente por segunda vez y cuando vi la hora ya eran las 15:04 -ESTABA 4 MINUTOS ATRASADO Y TODAVÍA NO TERMINABA EL ÚLTIMO TEST- mi teléfono vibraba incesantemente, yo suponía que me llamaban para apurarme, me llegaron como tres mensajes y yo seguía con el test. Terminé la sesión de manera un poco abrupta, pero mi paciente me entendió -menos mal-, así que corrí a la sala a la que por suerte la profe no había llegado, de hecho llegamos casi juntos.

La prueba empezó, eran dos casos y tenía que aplicar lo aprendido. Fuerte cosa eso de hacer un diagnóstico nosológico y estructural a partir de una página por caso, pero era lo que había que hacer. Luego de lo que pareció ser la nada misma, la relatividad del tiempo se hizo presenten por tercera vez, habían pasado dos horas desde que habíamos comenzado la prueba y teníamos que terminarla. Apuradamente pensé las dudas que me quedaban para hacer un diagnóstico diferencial, puse lo primero que se me vino a la mente, menos mal que después con la Pauli nos dimos cuenta que habíamos coincidido, eso no es seguridad de nada, pero por lo menos si nos equivocamos, nos equivocamos juntos, jajajaja.

Después comparar los resultados nos fuimos, yo tenía que juntarme con mi vieja para hacer algunas cosas. Me junté con ella y parece que mi cara de cansancio, agotamiento, ganas de dormir era bastante fuerte, así que fuimos a comer y comprar cosas para satisfacer los antojos... que buen premio fue, hace tiempo no salía con ella. Fuimos a comer, conversamos mucho rato y después nos vinimos a la casa. Mi cansancio me vencía, no pensaba bien -de hecho hay un montón de cosas de las que no me acuerdo con claridad- así que me acosté y a eso de las 23:00 me quedé raja. No supe de mi hasta hoy en la tarde. A pesar de todo lo que dormí sigo cansado y tengo que preparar un informe y devolución para el lunes, pero he decidido ir a huelga y tomarme el sábado, es que necesito por lo menos un día de no hacer nada.

HUELGA, HUELGA!!

Hoy no se trabaja, mañana sí.

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