lunes, 9 de junio de 2008

Anoche

Anoche hablé casi una hora con la Mary. Hablamos de varias cosas, del trabajo de psicoterapia familiar que tiene que entregar, de la semana que recién empieza y ya esbozamos lo que pretendemos hacer el viernes... Sí, nosotros somos así, empieza la semana y ya queremos que termine.

Anoche estaba buscando unos papeles, y como las mesas me quedan chicas -mido 1.90-, me tengo que agachar. Al parecer tengo las bisagras bastante oxidadas, porque mi espalda se quejó, sentí un tirón infernal y me quedé en 90º, no me podía enderezar. Como pude llegué a mi cama y me senté, ahí se me pasó un poco. Lentamente me puse de pie, fui a la puerta y llamé a mi madre -uno de los beneficios de aún estar en el nido-, así que ella me trajo el nunca bien ponderado guatero, me acosté y me lo puse en la espalda. De a poco se me fue pasando, aunque todavía tengo un dolor medio molesto.

Anoche empecé a pensar en mi paciente de hoy, en qué haría, qué conversaríamos y qué intervenciones pueden ser interesantes. Pensaba en su caso, pensaba en mi rol como psicoterapeuta, pensaba en todo lo que significa que una persona deposite su confianza en ti. También pensaba en que tal vez mi paciente no iría más, pues su caso es bastante complejo y él sólo superficialmente estaba dispuesto a cooperar. Hoy en la mañana lo llamé para confirmar si iba o no -ya que había faltado a la sesión anterior-, por supuesto que mis sospechas se confirmaron.... mi paciente desertaba, supuestamente por razones laborales. De ser cierto, bien por él, que bueno que consiguió trabajo, y si era una excusa, que pena, el problema se lo lleva él.

Anoche también pensaba en que necesito trabajar urgente, necesito dinero, pues tengo deudas de profesional, siendo aún un estudiante. Menos mal que puedo hacer cosas "académico-laborales", como las ayudantías, que son pagadas, ahí me hago un pequeño sueldo que me ha servido para paliar ciertas urgencias. Lo bueno es que hace unos minutos me llama uno de mis jefecitos y me pide "un favor pagado" (que sexual suena eso). Quería que hiciera unas transcripciones y él me las pagaría, aparte de lo que me paga la universidad. Odio transcribir, es lo peor que le puede pasar a un ser humano, eso de tener que transcribir TRO's y Rorschach's es lento, frustrante y realmente terminas odiando al pobre tipo que dió esas respuestas y a quien te encargó el trabajito.... pero todo sea por el vil dinero.

Anoche pensaba que tengo que ir al médico, que tengo que hacerme "la revisión de los 5.000 kilómetros" (¿a los cinco mil se hace?). Hace un montón de años que no me hago un chequeo. Pensaba también que tengo que hacerme aquellos exámenes que, en general, se tratan de evitar, estilo VIH, revisión odontológica a fondo, examen completo de sangre, etc.

Anoche ví una película mala y me hizo pensar en todas las películas malas que he visto en mi vida, claro que no me acuerdo de todas, pero sí de algunas como "Van Helsing", "Death Proof", "Snakes on a Plane", "Spice World", entre tantas otras. Recordaba lo molesto que había estado al verlas, pero aún así el no poder dejar de verlas, es que cuando se empieza algo, hay que terminarlo. Recuerdo claramente lo molesto que terminé después de "Van Helsing", es una película tan mala y tan larga, "que mal" es lo menos que puedo decir.

Anoche me dormí pensando en todo lo que tengo que hacer y en todas las cosas que quiero hacer. Pensaba en cuanto quiero vacaciones, en que quiero irme de vacaciones a alguna parte, ojalá a Buenos Aires de nuevo, para pasearme por aquellas calles que tan bien me acogieron en el verano. Perdía mi tiempo pensando en lo que quiero hacer para mi cumpleaños, en que tal vez haga lo mismo del año pasado, ya que lo pasé bastante bien.

Anoche recordaba a ciertos personajes que se han ido de mi vida y en los que han aparecido, en las cosas dichas, en las peleas y en los reencuentros, en todo lo que se aprende de las personas que pasan por nuestras vidas y en todo lo que se pierde cuando se van. Recordaba aquellos momentos de infancia, cuando las amistades parecían eternas y pensaba en cómo aquellas amistades se mantienen desde esa época, en todo lo que han crecido y cambiado, en cómo cambian las circunstancias y cuánto hemos madurado. Pensaba en todo el tiempo que no veo a mis amigas más antiguas, quienes -por una extraña coincidencia-, están lejos, muy lejos para mi gusto, en cuanto las extraño y en cuanto las quiero tener cerca.

Anoche pensaba en cómo recordaría hoy todo aquello que pasaba por mi cabeza... anoche pensaba en cómo recordaría mi "anoche".

3 comentarios:

ines dijo...

disfruté este mucho este post, especialmente porque yo también pienso en la noche antes de dormir y porque me hizo recordar muchas cosas de mi vida y plantearme los mismos dilemas del último párrafo
gracias, seba, por este blog
muchas gracias

Wenche dijo...

Indiscutible belleza!!! Me conmovió...las palabras sobran...sencillamente: hermoso!!

The sea, the sky, the dust dijo...

"en todo lo que se aprende de las personas que pasan por nuestras vidas y en todo lo que se pierde cuando se van."

has dado en mi fibra sensible...( en serio, esta frase es genial)

Aunque sigo sin creerme que hayas visto Spice World!!!NOOOOOO