jueves, 12 de junio de 2008

Lo que hay que Hacer por el Goce

Como ya he expuesto en este querido espacio virtual, tengo miles de cosas que hacer, sobre todo en relación a mi vida "profesional" (notar las comillas). Anoche me quedé hasta las 4 de la mañana transcribiendo el Rorschach de un paciente de mi profe (el famoso "favor pagado" que me pidió), cosa que fue extenuante, estuve seis horas en eso, es que él es obsesivo y al hacer cosas para él fantaseo con sus exigencias obsesivas y mis rasgos obsesivos se disparan, así que hago todo con una meticulosidad agobiante, razón por la cual me demoro y me demoro. Lo bueno de esto es que cuando se lo presenté quedó extasiado (XD). El cuento es que antes no pude hacerlo, y como tampoco podía aplazarlo, me vi obligado a hacer la cuestioncita ayer a última hora. Aparte de eso, tenía que hacer un control para una ayudantía y tomarlo -obviamente-, así que más me demoré en eso.

Hoy llegué a la U con todo hecho, mi profe se presentó un poco tarde, así que aproveché ese lapso para hacer otras mierditas y así desocuparme más temprano. Tomé el control y empecé a gozar anticipatoriamente de lo que sería mi viernes con Mary, saldríamos, beberíamos y bailaríamos... todas las escenas de juergas anteriores se repetían en mi cabeza y en mi cara se asomaba una sonrisa sutil. Llegué a mi casa feliz descansado, sabiendo que tengo que hacer un par de cosas, pero que las puedo comenzar más tarde. En eso me llama la Mary, desbordadísima porque le fue mal en una prueba y teme reprobar ese ramo -cosa que claramente no pasará, porque a pesar de que su preocupación es real, sigue siendo unm poco exagerada-, hablamos sobre eso y casi al final de la conversación me dice: "Mono, -ella me dice "mono"- no podré salir mañana". Casi morí. Le pregunto por qué y me dice que es por las preguntas de educacional -ramo del cual ambos somos ayudantes- y que no le quedaría tiempo para salir. Mi respuesta no fue pensada, salió, vomité esas palabras: "Ay, pero Mary, las hago yo". "¡¡¡¿¿En serioooo??!!!", fue su respuesta. No me arrepiento...

(...)

Sonó el teléfono, es la Ale... En este momento hablo con la Ale por teléfono, porque ella es de las que me llama mientras camina. De hecho ahora acaba de entrar a una librería para comprarse un cuaderno para sus pacientes y las supervisiones... los encuentra caros, es a cuatro mil pesos un cuaderno es un poquito too much... Ahí cortamos porque quería "entrar a picar" y buscar un cuaderno BBB (Bueno, Bonito y Barato).

(...)

Decía que no me arrepiento, es que llega un momento en que hay que aceptar que todo goce tiene su precio, el precio de esta vez fue el tener que seguir trabajando como chino.

La Ale me cortó el discurso, fue como la irrupción del real... corto aquí, sigo en otro momento.

>.<

No hay comentarios: