lunes, 23 de junio de 2008

¿Todo Vale?

Estaba pensando en las cosas que queremos decir y no podemos. Esas cosas que incluso a las personas que más confianza le tienes no le quieres (o no le puedes) decir, tal vez por temor a herirlos o por no querer crear una grieta que puede marcar la diferencia entre la continuidad y el término de la amistad.

¿Será mejor mantenernos ciertas cosas para nosotros?.

No lo tengo tan claro, pero creo que a veces es difícil determinar el límite entre la confianza y la imprudencia... o quizás ni siquiera sea imprudencia, tal vez es difícil determinar hasta donde llega el respeto, es decir, cuándo la confianza pasa a ser incómoda, como una suerte de instancia donde "todo vale", donde se puede decir todo lo que se quiera porque quien recibe el mensaje debe aceptarlo por ser tu amigo y por tener el nivel de cercanía que tienen. En ese sentido creo que yo todavía veo las amistades como algo de una importancia tal que prefiero reservarme ciertas cosas, creo que hay cosas que más vale callar, sobre todo cuando son pequeñas, pero que a pesar de aquello nos incomodan, pero ¿hasta dónde puede llegar la tolerancia?, ¿en qué momento la tolerancia con el otro se vuelve una falta de respeto a nosotros mismos?. Parece que hay que tratar de jugar las cartas adecuadas, mantener el equilibrio entre la confianza y la sinceridad, cosa que tampoco es fácil, pero parece ser más sana.

Nunca he sido bueno para las situaciones incómodas, siempre las evito, no me gusta esa tensión, a pesar de que mis rasgos perversos a veces me han llevado a disfrutarlas... es que no es malo convertir lo displacentero en algo placentero (a la wena formación reactiva jajaja). En fin, parece que nada es tan grave cuando una amistad tiene cimientos fuertes, además que este tipo de situaciones son útiles para darse cuenta de qué personas nos acompañan, si podemos confiar en ella y si son capaces de aceptar la crítica, tal como nosotros debemos ser capaces de aceptarla.

Compleja instancia esta, tan compleja que, a pesar de todo lo dicho, prefiero callar.

1 comentario:

alfredo dijo...

asertividad, esa es la respuesta

aunque, a veces podemos herir al otro, asi que mejor callar. pero puede llegar un momento en que todo se vuelve insoportable, pero es imposible dejar la emocion y los afectos afuera. o ser capaz de dividir las cosas, pero nadie nos asegura que el otro entienda.