sábado, 19 de julio de 2008

La Comunidad y Sex and the City

Había sido planeado y pensado muchas veces.

En los carretes siempre conversábamos de la necesidad de ir a ver la película juntos, es que "Sex & the City" es más que un punto en común o un gusto compartido, es una serie que hemos seguido hace muchos años y que aún seguimos, a pesar de haber visto los capítulos una y otra vez. Tal vez sea por las semenjazas, el pasar buenos y malos tiempos juntos, el salir a carretear, vivir y sentir de una forma particular las cosas que a cada uno de nosotros no pasa. Quizás es la imagen que ellas muestran, de una amistad a prueba de todo la que nos motiva e inspira, es que al fin y al cabo es nuestra amistad lo que nos mueve y nos mantiene juntos, la confianza, la fe y la esperanza de ser amigos a toda costa, de esos que importan, de esos que están siempre.

Ayer fue el día. Iríamos a la última función porque después pasaríamos a la casa de la Mary a celebrar, ¿celebrar qué?, pues lo que sea, cualquier pretexto es válido para que la Comunidad se junte a conversar y emborracharse.

Quedamos de vernos a las 20:30 en el mall, así lo hicimos, compramos las entradas, la función era a las 21:50, así que esperamos hasta las 21:35 y entramos, es que queríamos poder elegir el asiento. No fue tan fácil la cosa, cuando entramos ya había mucha gente, quedamos en la última fila, bien, porque se ve mejor todo, aunque quedamos un poco hacia el pasillo... bue', a esas alturas nada importaba, se veía bien igual y no había otro lugar donde quedáramos los cinco juntos. El tiempo pasaba y pasaba, se hacía eterno hasta que por fin la Pau dice: "Hey!, faltan 2 minutos". Por fin las luces bajan de intensidad, la gente no paraba de entrar y una vieja se sentó al lado mío, "puta la vieja culiá"-dijo mi voz interna-, pero a esas alturas había poco que se pudiera hacer para evitarlo y claramete no me iba a cambiar de asiento por esa vieja.

Las luces bajaron aún más y la gente seguía entrando. Ya no habían asientos decentes, lo único que quedaba eran las primeras 3 filas, esas donde quedas con el cuello adolorido porque tienes que ver la película con la cabeza hacia atrás, tratando de que el brillo de la pantalla no te deje ciego. Unas viejas entraron y se quedaron en la escalera, casi frente a nosotros, supongo que esperaban que alguien les cediera el asiento para no tener que sentarse en las primeras filas, cosa que indudablemente no sucedió, a pesar de que las viejas estuvieron cinco minutos ahí de pie, nadie las miró con amabilidad... supérenlo y siéntense donde puedan viejas de mierda.

La película comenzó y fue el éxtasis. Nos reímos muchísimo, me emocioné más de una vez, la Ale lloró derechamente, la Mary quedó encantada y la Pau con ganas de verla de nuevo. Lo único malo de la película fue la vieja que quedó sentada a mi lado, porque jugueteó con una flema la primera media hora, no sé si estaba resfriada y lo hacía por conchuda, pero de que molestó, molestó... y harto, pero la peli fue más fuerte y luego de un rato la olvidé.

Salimos del cine con hambre, así que nos fuimos caminando hasta el Domino's Pizza a comprar palitos de ajo, puta que son ricos esos putos palos de ajo. Luego pasamos a comprar el alcohol, optamos por vodka, porque hace tiempo no tomábamos. Vodka, Tónica, Canada Dry y un Red Bull para darle un toquecillo al trago. Tomamos y tomamos, fue un buen cambio, hace mucho tiempo que no tomaba vodka, desde los antiguos tiempos en el antro. El vodka tenía que ser acompañado por su buen porrito, así que con hicimos uso de la pipa de Andrés, que bueno es fumar en pipa, porque con el famoso papelillo se me hace un problema, eso de andar temiendo que se desarme -porque ninguno es muy hábil en la construcción de porros- es un problema de proporciones, que se apaga, que se desarma... no, no, no, la pipa es lo mejor.

Quedamos muy volados, una volada agradable y bien conversada, la Ale como chinita para variar, la Pau pegada mirando el suelo, Andrés tirado en el sillón hablando como desde el más allá y la Mary y yo flotando con "Kelly Watch the Stars" -ahora bautizada "Seby Watch the Stars"-.

XD

Fumamos mucho y a eso de las 6 nos llegó el bajón. Ya sabrán qué queríamos.... McDonald's!!, así que partimos a comprar. Cuando llegamos estaba cerrado y nos dicen que pidamos por el "AutoMac", esa mierda que es para autos. No lo pensamos mucho, nos pusimos a la fila detrás de 4 autos. Raro, la Mary y yo con complejo de auto... vergüenza fue cuando llega otro auto y se pone detrás nuestro y nos tocaba la bocina, no quedó más que reírse y hacernos los tontos. Esperamos mucho rato y cuando llegó el turno del auto que estaba delante nuestro -cuyos ocupantes previamente se habían bajado a vomitar- la espera se volvió eterna. Uno de los tipos (uno bastante guapo) se había bajado a discutir porque le dijeron que no podía pagar con tarjeta, que a esa hora o que el automac no aceptaba crédito, qué sé yo qué mierda habrá pasado, el cuento es que estuvieron como media hora peleando y discutiendo. Como con la Mary sentíamos que hacíamos el ridículo ahí parados, sobre todo porque los autos que estaban detrás nuestros hacían sonar sus motores en lo que supongo era una "actitud intimidante", le dije que iba a ir a preguntar qué pasaba y que ella esperara en la bocina/micrófono o lo que fuera donde se hace el pedido. Lo hace y de repente siento un "Hueeeóon!!". "¿Ah?" -dije no atinando a nada más- y miré para atrás, la Mary estaba tirada encima del auto que estaba detrás nuestro. Lo que había pasado era que ella había retrocedido un poco para tratar de hablar por la bocina/micrófono y en eso el auto de atrás avanza y, básicamente, la atropelló. Los weones le pedían disculpas, tal vez en ese momento yo debería haber dicho algo, pero sinceramente la risa fue más fuerte. Es que la cara que puso la Mary fue tan divertida que no me pude contener. Después de eso por fin llegó nuestro turno, compramos la mierda y nos devolvimos a la casa. La Mary casi muere por un Big Mac... sólo a nosotros nos pasan estas estupideces.

Comimos en silencio, sólo la música llenaba el hambiente, el hambre no nos dejaba hablar, sobre todo porque cuando se está medio borracho y volado los McDonald's toman un sabor mejor al que siempre tienen. Después de comer nos pusimos a sacar fotos, hay taaaaaaaanta foto estúpida y eso que borramos las peores, había una en la que salía con cara de tarado, pero tarado de verdad, y otra en la que la Mary salía tan flaite que casi murió cuando la vió. Queríamos pasarlas anoche al computador, pero al final ni siquiera nos acordamos.

A pesar de las fotos taradas y del atropello, lo pasamos espectacular. La película fue lo mejor y coincidió con la despedida de la Mary, que ahora se va a su casa en L.A, pero vuelve prontito, ojalá antes del inicio de clases.

Mary, vuelve pronto ;)



Get Carried Away.

1 comentario:

spence dijo...

ya te digo
que si tuviera choza
en london city
estarías invitado..

por lo menos lo estás
a Barcelona ;)