domingo, 10 de agosto de 2008

El Placer de Leer a Freud

Mr. Freud, vuelvo a usted... que responsabilidad tan placentera.

Su capacidad de mostrar de forma didáctica su teoría es lo que me motiva, es que plantear cosas tan revolucionarias en tiempos de tal constricción cultural y social no tiene que haber sido fácil... sé que no lo fue, es por eso que me motivan tanto sus escritos. Creo que, además de poseer una capacidad de relato maravillosa, es capaz de incluir al lector en el proceso mismo de descubrimiento de aquello que con la llegada del nuevo siglo llamaría Psicoanálisis. Me siento privilegiado de tener acceso a sus escritos, los siento un llamado al quehacer analítico, una fuente de inspiración y motivación, pues, aún dadas todas las condiciones en vuestra contra, usted supo cómo sacar adelante tal práctica y fundar desde allí tan maravillosa teoría sobre el quehacer y el funcionar del psiquismo.

Que placer es también saber que seguidores suyos tuvieron la osadía, el privilegio y la acertividad de continuar vuestro quehacer... aunque quizás "continuar" no sería el concepto adecuado, tal vez "profundizar" y "releer" sea más correcto, es que usted sabe que Lacan no me perdonaría si utilizara un significante incorrecto... plantear el objeto de estudio del psicoanálisis como el fundamento mismo del psiquismo y, por tanto, del humano como sujeto escindido tampoco fue fácil... pero volvamos a usted, que es lo que me interesa.

Como verá doctor Freud, soy un gran entusiasta de su obra, sobre todo porque al revisarla quien lee puede ser testigo de la evolución que tan magna obra sufrió a lo largo de tantos años de estudio, aplicación y desarrollo teórico. Esa es una de las cosas que me asombra, el poder llevar a la teória algo que usted comenzó en la práctica, sin duda es una dificil misión, pero me agrada decirle que lo hizo de forma sobresaliente... no, no, no se equivoque, no pretendo adular, pues no es el cometido de esta carta que usted nunca recibirá, sólo quiero plasmar mi entusiasmo y agradecimiento por sus escritos. Y es que también entiendo que hay muchas personas que lo critican... ¡¡y qué críticas que recibe!!, pero no haga caso de aquellas palabras que apuntan a su teoría y práctica sin siquiera conocerla, pues al psicoanálisis se le quiere cuando se le conoce y, de no ser así, por lo menos el crítico debe hacerlo desde la posición de saber. Algunos llamarían a esta crítica "resistencia", pero yo no soy tan radical, creo que usted me apoyaría en eso, sólo creo que el temor a lo desconocido y a lo complejo que resulta entender a cabalidad su obra es lo que mueve tales críticas, algunas tan destructivas que más vale no mencionarlas.

Me retiro pues doctor Freud, es que quiero continuar con la aventura que la lectura de sus letras significa para quien le escribe estas pocas palabras. Espero que signifiquen algo para usted, a pesar de que probablemente no se entere de la existencia de mis palabras.

Me retiro diciéndole que es un placer y un privilegio ser seguidor de sus escritos, su obra y el quehacer clínico que fundaron... volver al fundamento, eso es lo que haré.

1 comentario:

spence dijo...

está escrito tan de puta madre que parece ironía todo... jaja
¿lo es?
por cierto, you're in reason, los hermanos pa ná

saludos