sábado, 13 de septiembre de 2008

Del Dolor y del Amor

"Como quisiera poder alejarme, borrarme de una vez por todas, que mis pasos no tengan huellas... secar toda marca de mi presencia. Quiero dejar de soñar, dejar de tener esa estúpida esperanza de que en algún momento volverás a mí, de perderme en tus ojos como lo hacía cuando descansábamos uno al lado del otro en un silencio tan profundo que podíamos escuchar nuestros latidos compartidos.

Estoy triste, me siento perdido y solo. Necesito tu mano, tu guía, tu ayuda, tu amor, necesito que me ames como antes, como esa primera vez que me besaste, hace ya tantos años. Si supieras el dolor que me llena, ya no me deja respirar, los recuerdos ya no me dejan respirar, no me dejan sentir nada nuevo... no siento nada más que tu ausencia.

Necesito dejarte, alejarme de ti, pero no sé cómo, no sé cómo vivir sin ti en mi vida, sin el consuelo de tu presencia. No sé ni entiendo cómo podría empezar de nuevo, no tengo las fuerzas para hacerlo... Desearía que sintieras lo que siento, que supieras lo que es llorar hasta sentirse vacío, adolorido y humillado.

Tengo que olvidarte de una vez por todas y avanzar, ahogarte en los mares de lágrimas que he dejado a mi paso, ese único rastro que dice algo de lo que soy ahora, porque todo lo demás se borró con tu partida.

Te dejo desde ahora y para siempre para que comprendas lo que me has hecho... lo que nos has hecho. Te amo, siempre lo haré, pero quiero que sufras mi ausencia, que mi partida sea lo único que te quede en la vida, que estés lleno de nada más que dolor, tal como yo lo estoy ahora... quiero que mi recuerdo no te deje nunca en paz. Me perderé en mi, por fin podré dejarlo todo, dejar de fingir que soy algo más que lágrimas.

Mi descanso empieza con tu dolor..."


La carta caía lenta y vacilante, como bailando con una brisa imperceptible al son de una romántica tonada que jamás se podrá escuchar. Cuando llegó al suelo, quedó justo bajo sus pies, los que aún se mecían al ritmo del rechinar de la viga que sostenía su cuerpo ahora inerte.

3 comentarios:

María de los Angeles dijo...

oohh me impactó me impactó me impactó D: me dio pena leerlo DD:! porke son esas las cosas ke siento cuando me baja la depresión ahaha bhuuu me dio como pena ashí uhasasghdfs

pasará

cuidate (:

ines dijo...

OH! el final es increíble y la carta preciosa, me identifiqué plenamente con el personaje

un abrazo,
val

Anónimo dijo...

Quien no ha sentido alguna vez lo mísmo que dice la carta?

Fuckin' love...