lunes, 6 de octubre de 2008

Tarde, ¿Por qué me Abandonas?

Tengo tanto, tanto, tanto que leer que no sé por donde empezar... y obvio que mi tarde fue absolutamente inútil porque yo no funciono en las tardes, me baja un sueño endemoniado que me impide realizar cualquier tipo de acción referente a la U. Lo peor de todo es que yo no soy de los que duerme un ratito, soy de los que si va a dormir siesta, tiene que estar preparado para el horror al despertar, porque siempre pasa que me doy cuenta que he dormido unas tres horas, atrasando todo el "esquema de trabajo" que en mi inocente fantasía había trazado para la tarde. Soy bueno para la pestaña, se me pegan los ojos y no hay nadie ni nada que me los pueda abrir... es terrible, debería estar considerado dentro de los programas de atención de salud, porque eso provoca que ande estresado y apurado haciendo las cosas, situación que termina en un insomnio y en más problemas para dormir. Es terrible.

Recuerdo que cuando me fui a dormir puse el despertador, mi fantasía era dormir de 15:30 a 17:00, para luego despertar, tomar un café y leer hasta que las velas no ardieran, de hecho hasta tenía un plan B, le dije a mi madre que si no reaccionaba a las 17:15 me fuera a despertar. Por supuesto que ni plan A ni plan B funcionaron. Creo que abrí un ojo, mi mamá me habló, respondí con varios "mmm" y después nada, la oscura y placentera inconciencia onírica se apoderó una vez más de mi. Así mi tarde me abandonó, me dejó sin la posibilidad de derrochar sus minutos, de perderlos entre deberes y café, me dejó sin más, con un adiós que no escuché por estar en una instancia diferente a la conciencia.

Me siento culpable, sobre todo porque a pesar de ya haber despertado, sigo perdiendo mi tiempo, estoy escribiendo en el blog, estoy gastando valioso tiempo en relatar mis pecados, quizás como una forma de confesión. Mi confesionario personal, por eso quiero tanto mi blog, permite que desahogue lo peor de mi, mis irresponsabilidades, mis borracheras, mis intoxicaciones con sustancias de dudosa reputación, mis divagaciones de medianoche, mis peleas, mis amenazas, mis desilusiones y cuanta cosa más me pasa. Tiene un efecto catártico, desahogo y reparo, paso horas escribiendo y leyendo las instancias de reparación de otros. Que satisfactoria evitación, la que al mismo tiempo es una confrontación con aquello que nos tortura y moviliza, que maravillosa forma de exponerse y sanar a través de "lalengua", de ese lenguaje que nos es propio y único... por cierto, tema sobre el cual debería estar leyendo.

3 comentarios:

María de los Angeles dijo...

yo tbn soy de las ke si duerme, se pega tres horas, haya plan a,bc o d, iwal te kedas pegado D:!

Anónimo dijo...

pk siempre vemos gente fea y ahora no hemos visto o si yo veo alguien desagradable de la ale le digo oye lo viste y ella no..y weas asi ahaha
konst

ines dijo...

ay, la procastinación, dulce pecado
abrazos,
val