lunes, 3 de noviembre de 2008

Día E-T-E-R-N-O II

Son las 22:10 y acabo de llegar. Desde luego no he hecho nada del ensayo, estoy cansado, tengo hambre y prácticamente no pienso.

Me voy a tener que levantar a una hora exótica para poder hacer el famoso ensayo, tengo fe en que no se me hará tan terrible, largo o complejo. Espero poder despertarme y no pasar de largo como casi siempre.

Por supuesto que en la mañana las cosas no funcionaron como las había pensado y planeado. Llegué temprano a supervisión, terminó bien, así que ya no tengo que ir más, por fin los lunes me podré despertar un poco más tarde. Después de supervisión pensé en fumarme un pucho con la Pau para conversar un rato y después venirme para empezar a hacer el ensayo. Lógico que algo tenía que haberse deslizado desde mi mente al olvido, no me acordé que tenía que juntarme con la Mary a sacar una fotocopias para hacer unas preguntas que tengo que entregar el miércoles (las que claramente no haré ahora) y que tenía que entregarle a la profe con la que hago una de las ayudantías unos trabajos revisados... menos mal que eso ya lo había hecho y andaba con ellos en la mochila.

{ Seré conchasumare', acabo de prender un cigarro al revés }

Filo, la wea es que... puta mierda, perdí el hilo.

(...)

Ya, la wea es que en eso de las fotocopias estuve un montón de rato, así que terminé llegando a mi casa a las 2 de la tarde, almorcé algo rápido y me tiré en la cama "a ver tele", las comillas no son casuales, porque al final no ví tele... me quedé raja. Me desperté a las 5 (mi clase de la tarde estaba empezando en el mismo momento en el que yo estaba despertando). "En fin, ya llegué tarde a la wea" -pensé mientras me estiraba-. Con la calma del mundo fui al baño, me lavé los dientes y la cara y partí a la tontera. Llegué a las 6:15 pm, comprenderán que era la hora del pico, pero la profe siempre amable me dice que pase, que no me preocupe, pero que tenga más cuidado para la próxima.

Cuando entro a la sala me encuentro con la extraña situación de que prácticamente habían organizado un "malón"; habían galletas, pasteles, suflés y mierditas que no distinguí. Así que entre galleta y galleta la profe hacía clases. El cuento se había organizado así porque una compañera estaba de cumpleaños y yo, como excelente compañero que soy, no tenía puta idea del día de su nacimiento.

La clase terminó entre puchos - cosa que ya es costumbre de la profe, quien fuma conmigo en la sala (somos los únicos nicotinómanos, pero los demás dicen que no les molesta)- y la conversación se alargó bastante. Nos contó sobre su vida, viajes y otros menesteres y, características procrastinadoras activadas, me olvidé completamente del ensayo. A eso de las 8:30 la responsabilidad viene a mi conciencia y me vine para, por lo menos, dormir un rato antes de empezar a hacerlo.

Ahora veo tele y en un rato comeré algo para luego dormir hasta una hora prudentemente imprudente.

Después otro update de mi día eterno.

3 comentarios:

fag dijo...

joder qué coñazo,
yo estoy con un gripazo horrible y también tengo que entregar un ensayo para el miercoles... mañana... mierda.
jaja
no pienso hacerlo, da igual.

si fumaras sinfiltros no te pasaría lo de encender las cosas por donde no se deben

salut

ines dijo...

uuuuffffff!!! qué día!!!
ojalá hoy sea mejor
el jueves te cuento qué es la sorpresa, je, je, je
un abrazo,
val

André Cazudgg dijo...

"{ Seré conchasumare', acabo de prender un cigarro al revés }

Filo, la wea es que... puta mierda, perdí el hilo."

La parte más hilarante del texto, a veces me pasa , sobre todo cuando todo me llega altamente y no hago más que preguntarte por qué diantres tenemos que vivir tan monocordemente?

Ah!!! la rutina y sus bombas lacrimógenas de asfixia.