domingo, 2 de noviembre de 2008

En Jalogüín es Tradición bailar el Caño y hacer Coreografías de Grease

Jalogüín fue bien especial.

Me fui a almorzar donde la Mary, así que cocinó algo rico (como siempre =P) y después tomamos café y jugamos cartas, cuestión que ya es todo un ritual y, como ya es costumbre, gané. Después de laaargo rato, a eso de las 7 de la tarde, nos baja la responsabilidad, porque teníamos que revisar un par de cosas de la ayudantía que hacemos. Las revisamos... en realidad no, yo revisé unas cosas que tenía, pero la Mary no pudo revisar las suyas porque le faltaba la pauta, tenía que hacerla y no era hora de ponerse a estructurar nada porque era la hora del infinito y tenía que "emperifollarse" para los invitados.

Particularmente hiper (hiperincorporadora e hiperactiva) estaba la Mary en esta ocasión, porque -si se me permite comentar- iba a ir por primera vez a su casa su proyecto de andante/pololo/novio, así que el momento ameritaba un fashion emergency general, tanto de la casa como de la mismísima anfitriona. Corriendo de arriba para abajo, arregló la cosa y en un dos por tres estaba todo reluciente, claro que entre ires y venires yo me asusté un poco de cuan hiper puede llegar a ser mi Mary.

Rato después llega la Pau y nos lanzamos a la vida, fuimos a comprar alcohol, porque ya era hora de empezar a emborracharse. Empezamos a tomar vodka y menos de un vaso después llega K, el proyecto de Mary. Venía con amigos, cosa bastante agradable, sobre todo cuando pude ver a su amigo, A... casi me caí de raja. Que hombre más guapo, si no hubiese sido hetero de verdad que me hubiese lanzado sobre él a hacerle las más innombrables figuras y cuadros plásticos. La fantasía invadió mi mente llenándola de las figuras y los actos más inmorales y perturbadores que la sexualidad humana permite (y los que no permite también). Es que yo tengo un cuento con el acento alemán -todos ellos son alemanes-, tiene algo que hace que hace que se me derrita hasta el inconciente, son casi un fetiche... uuuf, ya, mejor cambio de tema. Volviendo a lo central, llegaron ellos y todo bien, simpáticos y buenos conversadores, pero como era Jalogüín, lógicamente queríamos salir, porque no hay nada más divertido que ver a la gente "agringada" caminando disfrazada por la calle. Fuimos a nuestro segundo antro preferido.

El antro estaba más lleno que de costumbre, nos acomodamos donde pudimos y continuamos con nuestra tradición alcohólica. La música buena como de costumbre y, no sé si por efecto del vodka, del ron, de la cerveza o de la mezcla, en algún momento entré en una especie de trance, sobre todo con Morrissey y Madonna... que manera de perderme en mi mismo mientras mi cuerpo se movía como por voluntad propia. Mientras sonaba Madonna apareció la Mary y nuestra alegría se desbordaba al comentar -una vez más- la aventura que vendrá el 10 de diciembre, cuando por fin podamos verla en vivo. No supe cómo pasó el tiempo, no supe mucho qué fue mi, hasta que en algún momento la irrupción del real cayó con todo su peso, una persona que nos hace una ayudantía llegó a saludarnos... y nosotros con cara de: "uh?!, ¡¡hola!!", jajajaja, fue rarísimo.

No me di cuenta y la noche acabó de forma inesperada, pero no sin antes -durante el momento kitsch de la noche, el cual anuncia el final del carrete en el antro- hacer con la Pau un intento de coregrafía de "Grease", ya que pusieron algo así como el "megamix" de la película, otra de las cosas notables de la noche. Lo asombroso es que me sé todas las canciones clásicas de la película y la Pau también, así que nuestro fanatismo kitsch movilizó lo demás, terminando en un intento de reproducir la película.

Cuando tomamos la micro que nos llevaría de vuelta a la casa de la Mary tuvimos que apretujarnos como pudimos, porque la tonterita iba llenísima, así que nos ubicamos bien atrás y yo quedé afirmado en un fierro. Con el bamboleo de la micro y yo borracho como estaba, no se me ocurrió nada mejor que decir a toda boca "oye, me siento como la Pamela Díaz bailando el caño en esta wea" -o algo similar- y hacer el gesto técnico del baile del caño... Weón!, la micro llena y yo a toda boca diciendo eso y "bailando" en el caño... esto de estar borracho hace que las inhibiciones se me vayan a la mierda y aflore la putita que llevo dentro, esa prostituta de la cual les hablé hace unos días.

En fin, llegamos todos medios muertos, llegué a tomar agua para pasar un poco la borrachera y sentarme porque los pies me mataban. Me comí la mitad del completo de la Pau (L) y después a la casa, no daba más con mi borrachera y mis pies.

Entre "Grease" y la Pamela Díaz, fue una noche única, sobre todo ahora que por tradición haremos el baile del caño y la coreografía de Grease en Jalogüín, lo haremos como forma de darle identidad a esta fiesta gringa que tenemos que chilenizar, la Comunidad hace lo propio dándole tintes particulares y características únicas, es casi nuestro deber cívico.

3 comentarios:

fag dijo...

jajaja
me encanta cuando te dejas ir e impera el instinto sexual
tremendo.

salut!

María de los Angeles dijo...

adelante baile en el caño XD imaginarme esa escena me hace recagarme de la risa xd

saludos :D

ines dijo...

excelentes tradiciones!!!
mi finde estuvo harto más tranquilo
un abrazo,
val