miércoles, 31 de diciembre de 2008

Una Mierda

Resulta que para celebrar el sobrevalorado año nuevo una amiga de mi mamá nos invitó a su casa a celebrar la wea y la cachá de la espá'. Mi madre, siempre políticamente correcta y luego de consultarme a mi, aceptó. Sinceramente fue de muy mala gana que aceptamos, pero el compromiso social fue más fuerte. Debo confesar que la idea me cargó desde el principio, por varias razones, una de ellas es que el año nuevo no se me hace una fecha particularmente agradable, es un cambio de fecha y ya está. No entiendo el afán de las personas en depositar en un cambio de día todas sus esperanzas de renovación cíclica espiritual, monetaria y astrológica... es un día más y punto. El punto es que ahora me entero que a la que será nuestra anfitriona no se le ocurrió nada mejor que ir a ver los fuegos artificiales a un pueblo perdido (no al clásico, hediondo y ordinario Valparaíso), razón por la que cenaremos a las 20:45. ¿Qué mierda es eso de cenar a las 20:45?, ni las viejas de asilo comen a esa hora. Probablemente esto está motivado por la presencia de un cabro chico X que es su nieto (con lo que me desagradan e incomodan los cabros chicos), lo peor es que el niñito en cuestión está en la edad del "¿por qué?", entonces hay que aguantar su interminable discurso sobre todo lo cotidiano, con la consecuente respuesta por parte de sus progenitores, cuestión que más me desagrada, por su paciencia interminable que termina agotando mi limitada capacidad de aguante.

Que cuestión más desagradable, espero que la cosa mejore, aunque por algo dicen "lo que empieza mal...".


martes, 30 de diciembre de 2008

Champañazo

Cuando se acerca el fin de año la mayoría entra en una etapa pseudo-zen, pensativo-alegórica, algo así como un éxtasis desatado por el acercamiento de una noche donde pareciera todo permitido, donde la irresponsabilidad y las olas de alcohol que entrarán al cuerpo (y que a veces salen inesperadamente) posibilitan el desahogo de las tensiones acumuladas durante el año y, al mismo tiempo, acarrean las más fútiles esperanzas para el año que comienza.

En esta época todo parece una vorágine imparable, la gente corre de acá para allá, comprando, pensando en la celebración que se avecina, luchando contra los turistas que invaden la ciudad y con el calor, mezcla altamente tóxica para aquellos que nos desagradan ambas. Se realizan los compromisos "lógicos", esos de pasar la noche de año nuevo con los familiares o amigos cercanos (por lo menos relativamente). ¿Hay algo más incómodo que darle un abrazo de año nuevo a alguien que no conoces y no te interesa conocer?, sobre todo si se considera que se dicen los clichés "que el que viene sea mejor que el que pasó", "que se cumplan tus sueños y metas", "ya vienen tiempos mejores", etc, etc, etc. Todo esto con champañazo de por medio, no faltando el tarado al que se le da vuelta la copa, momento en el que tampoco falta la vieja que salta a decir "alegría, alegría" y las risotadas consecuentes... se ríen, como si fuera la primera vez que escuchan la tonterita.

No faltan en estas ocasiones de reunión familiar la "dichosa" presencia de los hijos de algún(os) de los presentes, noche de "anything goes" para ellos también, donde pueden estar revoloteando y mandándose cagadas hasta altas horas de la madrugada, gritando, corriendo y rompiendo lo que tengan a su paso. A esos derechamente no los saludos, o sea, ¿cómo le vas a dar el famoso abrazo a un cabro chico que te ha empujado por lo menos cinco veces en la noche y que ha gritado hasta causarte dolor de cabeza mientras perseguía al otro cabro chico insufrible?. Aparte que el tamaño hobbit no me acomoda, es que tener que agacharme para llegar de mi 1.90 al 1.30 del hobbit en un intento por abrazar a un pendejo que probablemente no veré hasta el próximo año nuevo, no es precisamente como quiero empezar el año.

Ni hablar del resto de las "tradiciones", tener que tragarse una cucharada de lentejas a las 00:01 no es lo más agradable de la vida (sobre todo cuando no tienen sal), nadie me puede decir que la combinación de champaña con lentejas es buena. Tampoco falta la vieja que sale a dar la vuelta a la manzana con maletas (probablemente la misma que gritó "alegría, alegría") con fe que eso le dará viajes durante el año que recién llega; o eso de meterse una uva por cada campanada de las 12, hasta donde yo tengo entendido atorarse tampoco es una buena forma de empezar el año, a menos que estés en campaña para aumentar la capacidad bucal... tampoco es malo tener más espacio.

Después de todas las tradiciones correspondientes viene el momento de nada. Los cabros chicos siguen gritando y corriendo; a las viejas se les empieza a caer un ojo (porque la champaña se les fue a la cabeza), los viejos toman whisky mientras conversan de algo que sólo les interesa a ellos y los demás hacen la hora escuchando conversaciones que consisten en recordar viejos tiempos y hacer planes sobre el año que recién llegó. Mientras eres testigo de lo que te parecen inútiles conversaciones, estás pensando cada cinco minutos "¿qué hora es?... ya me tendría que haber ido", ansioso de ir a gastar 25 mil pesos en una entrada que probablemente no valdrá la pena, porque por mucho que promocionen la "barra abierta" de esa fiesta que tanto te llamó la atención, sabes que conseguir un trago en esos lugares es una odisea, porque hay otras quince mil personas que también quieren uno (o dos). Además de eso, sabes que el baile (que eventualmente podría haber sido una salida) consistirá en un leve vaivén, porque hay tanta gente que si mueves el pie aunque sea un poco, pisas al que tienes al lado. Pero no importa, es año nuevo y mereces ser castigado una vez más, ahora por voluntad propia, en ese lugar donde no te podrás mover, lugar donde para poder conseguir un trago deberás luchar con el resto de los alcohólicos que fueron a esas misma fiesta que tú por el sólo hecho de tener "barra abierta"... y vamos, sé sincero, tú también vas a esa fiesta por la misma razón. Si fuera por ti te sentarías a beber en un rincón conversando con algún amigo... o con algún desconocido, todo depende de cuantos tragos hayas podido agarrar. Ahora asoma la pregunta del millón, "¿y por qué voy a esa fiesta si podría quedarme tomando en alguna parte?". ¡Bingo!, por fin caes en cuenta de lo que realmente te importa, emborracharte, y que para hacerlo no tienes para qué ir tan lejos y pagar tanto. Ahora te preguntas "¿por qué no lo pensé antes?", y eso tiene una simple respuesta: porque nunca piensas antes las cosas, no sabes planificar lo que quieres y eso, en realidad, es porque no sabes lo que quieres hasta que lo tienes frente a la nariz.

Vamos, apúrate que más vale arreglar las cosas pronto. Lo complejo viene ahora, decidir qué hacer, ir o no ir, todo mientras en tu mano se entibia tu cuarta copa de champaña.

Del Baúl II



Otra sacada del baúl de los recuerdos... esto de escuchar con shuffle es una caja de sorpresas.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Vende tu Alma a Facebook como Yo


Dejo este extracto de un foro:

Lo que muchos usuarios no saben es que de acuerdo a las condiciones del contrato que virtualmente asumen al hacer clic en el cuadro ‘acepto’, los usuarios le otorgan a Facebook la propiedad exclusiva y perpetua de toda la información e imágenes que publican’.

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‘De hecho, resalta el experto, los afiliados automáticamente autorizan a Facebook el uso perpetuo y transferible, junto con los derechos de distribución o despliegue público de todo lo que cuelgan en su página web’.

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Los términos de uso le reserva a Facebook el derecho a conceder y sub-licenciar todo ‘el contenido del usuario’ a otros negocios. Sin su consentimiento, a muchos usuarios les convirtieron sus fotografías en publicidad, transformando un comercio privado en endosos públicos. De repente todo lo que sus afiliados publicaron, incluyendo sus fotografías personales, su inclinación política, el estado de sus relaciones afectivas, intereses individuales y hasta la dirección de la casa, se envió sin su autorización expresa a millares de usuarios.

Y para colmo de males, el asunto no termina si el usuario se decide retirar. Aun cuando los usuarios cancelan la membresía, sus fotos e información permanecen abordo, según Facebook, por si deciden reactivar su cuenta. Es más, el usuario no es retirado inclusive cuando fallece.

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De acuerdo a las ‘condiciones de uso,’ los dolientes no pueden obligar que Facebook descuelgue los datos e imágenes de sus deudos, ya que cuando el finado aceptó el contrato virtual le otorgó a Facebook el derecho de ‘mantenerlo activo bajo un status especial de conmemoración por un período de tiempo determinado por nosotros para permitir que otros usuarios puedan publicar y observar comentarios sobre el difunto.

‘Sepan los usuarios de Facebook que son partícipes indefensos de un escenario que los académicos califican como el caso de espionaje más grande en la historia de la humanidad. De paso se convierten de manera inconsciente en los precursores del fenómeno de ‘Big Brother’ te está observando. Alusión directa a la intromisión abusiva del estado en los asuntos privados del ciudadano común para controlar su comportamiento social, tema de una novela profundamente premonitoria escrita en 1932 por el británico Aldous Huxley: ‘Un Mundo Feliz.’

EEUU estudia emitir anexo al Acto Patriota cerrando el uso de esta herramienta “inocente”.

Aquí un artículo sobre quien está detrás de Facebook y cómo anticipan la política internacional, aún no lo leo, pero lo dejo de todas maneras.

http://chemtrailsbaires.wordpress.com/2008...-de-los-amigos/

Acá un link que explica algunas cosas.

¿Y usted ya le vendió el alma a Facebook?.

*Para ir al enlace original haga click aquí.

Cita


"I'm bluffin' with my muffin".


Lady GaGa.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Nada

He estado haciendo poco y, lo peor de todo, pensando poco.

El viernes me vino un ataque tecnológico y me puse a limpiar el computador de escritorio, ya que me aproblemaba tener tan poco espacio libre, me quedaban 3 Gb de 140; aparte que tenía que tener el medio caos porque creo que nunca le había pegado una "manito de gato". Instalé un programa que ayuda a arreglar todos los cagazos mandados por los usuarios incompetentes o irresponsables (en esta última categoría entro yo), el que me tuvo un par de horas arreglando algunos problemas y tratando de personalizar tonteras como la foto de inicio (esa donde carga windows) y la imagen donde se ingresa la clave de usuario. Nada muy productivo como verán. Lo bueno de toda esa joda tecnológica es que pude liberar casi 20 Gb, imagínense la cantidad de estupideces que tenía. Borré muchos programas inútiles, en realidad borré varias cosas, dejé algunos juegos, la música (que ocupa casi 40 gb, plop), fotos y mierdas así.... mejor no hablemos de pornografía, ok?.

He dormido mucho, no estoy acostumbrado a dormir tanto y creo también que es por eso que ando todo el día con sueño y a eso de las 19:00 empiezo a despertar, lo que es un mal indicador de lo que vendrá más adelante, hará del día noche y de la noche día (como casi todos los veranos), cuestión que se hace insoportable cuando empiezan nuevamente las clases.... eso de reacostumbrarse a un horario "normal" no es nada fácil.

En resumen mis días van así: despierto a eso de las 11, tomo desayuno, veo un rato televisión y después duermo un rato más. A eso de las dos de la tarde despierto de nuevo, almuerzo, veo tele otro rato y después me pongo a jugar a cualquier cosa o, en su defecto, duermo una injustificada siesta. Si duermo, despierto entre seis y siete de la tarde, con energías de sobra para seguir haciendo nada. Ahí es que me pongo a llenar la inutilidad de mis días jugando un poco más, leyendo, viendo televisión y perdiendo el tiempo en internet. En la noche a veces salgo, me emborracho, converso y me río, llego a mi casa y a dormir y se repite el ciclo. De no salir sigo haciendo lo mismo hasta las 4 de la mañana, luego duermo y empieza todo de nuevo a las 11 o 12.

Días agotadoramente inútiles.

Esa una de las cosas que me agotan (creo), eso de no tener nada que hacer, tener que inventar algo para llenar días que me parecen vacíos. Lo paradójico es que a pesar de que cuando tengo miles de cosas que hacer me quejo y ahora, que tengo tiempo de sobra, también me quejo. Ni yo me entiendo. Es que siempre que tenemos algo queremos lo que no tenemos, añorando siempre lo que parece lejos de nuestro alcance. Sea lo que sea, independiente del estado anterior, cuando tenemos "eso" que tanto queríamos no nos parece tan deseable y satisfactorio como fantaseabamos que sería.

Me parece que una de las razones por las que la falta de estructuración de estos días se me hace tan incómoda es por mis rasgos obsesivos. El no tener algo como un "plan de acción" me incomoda, me parece poco productivo y lo peor de todo es que me inmovilizo y no hago nada, cuestión que más incomodidad acarrea y menos productivo me pongo, haciendo de todo esto un interminable círculo vicioso. Muchos pueden pensar: "bueno, pero puedes salir a dar una vuelta, aprovechar las vacaciones", etc. Yo no soy de los que sale a "dar una vuelta", ¿qué mierda es eso de "ir a dar una vuelta"?, un simple sinsentido de salir a la nada. No me voy a andar paseando por lugares que ya conozco en un intento irrisorio de darle un sentido a mi ocio, pues carecería aún más de sentido y el intento frustrado de "la vuelta" no haría más que denotar la falta de meta que tienen estos estivales días.

...y pensar que quedan tres meses de nada.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Bloodlines

Enchulando el pc, encontré un montón de juegos que pensé ya no tenía, entre ellos "Vampire the Masquerade: Bloodlines", juego un poco antiguo, pero buenísimo. Recuerdo que en algún momento no lo pude seguir jugando por la intensidad de algunas misiones. Debo reconocer que no soy bueno soportando juegos como Doom, Dead Space o Resident Evil, porque esa tensión me termina poniendo de mal humor... aunque no por eso no me gustan.

Aquellos que han participados en juegos de rol, sobre todo "Vampire the Masquerade", comprenderán mi fascinación por este juego de pc... si incluso tiene algo muy similar a la hoja de personaje, esa que terminaba arrugada y manchada luego de tantas sesiones de rol que iban de atardecer a amanecer (como buen vampiro, ¿no?). Ahí podrás personalizar tu personaje, haciéndolo más hábil en determinados poderes o aptitudes, lo que te ayudará a completar las misiones, ya sea llevándolas a cabo como te dijeron que tenías que hacerlo; o con esas típicos trucos, como seducir, atermorizar o simplemente matar.

Buenos recuerdos me trae este juego, el cual re-instalaré en este momento. Después posteo y les cuento cómo me fue. Mientras tanto les dejo el trailer y algo de lo que puedes ver en el juego.


XD

jueves, 25 de diciembre de 2008

Me caaaaaaaarrrrgan las películas mamonas de navidad, me caaaaaaaaaaaarrrrrrrrrrgaaan, siempre las mismas mierdas.

Diferencias Irreconciliables

Cuando me cambia el switch simplemente no tengo vuelta. Son tantas las mierdas acumuladas que parece que esto ya no tiene por donde. Si me preguntaran en este momento, creo que sinceramente podría decir que es un alivio el no tener que ver a esa persona en varios meses.

No tengo claro de dónde vienen estas cosas que tanta incomodidad me provocan, lo único que tengo claro es que están presentes y son más fuertes de lo que pensaba. ¿Qué hacer cuando el mirar hacia el otro lado ya no es suficiente?. ¿Qué hacer cuando el cariño se ve sobrepasado por la incomodidad y la molestia?.

La paciencia es una virtud con la que no nací, la he ido forjando de poco a poco, pero indudablemente tiene límites. Eso de "poner la otra mejilla" rara vez he sido capaz de aplicarlo y ahora es algo que claramente no quiero hacer. Tampoco soy bueno fingiendo, para mí siempre ha sido una mala jugada y como la paciencie se me acabó, tampoco soy capaz de hacerlo ahora.

Sinceramente no sé qué hacer, que incómoda situación, pero no dejaré que empañe mis agradables días de ocio.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Feliz Navidad y... etcétera a todos los mis queridísimos seguidores y lectores ocasionales.

(L).

Sombra

...Es que nunca has dejado de ser sólo una amarga sombra....

martes, 23 de diciembre de 2008

La Satisfacción Histérica en la Escucha de un Desconocido

Siguiendo con el tema de lo femenino y el psicoanálisis, entrego la ya anunciada tercera parte, la cual consiste en el análisis de un caso de histeria. Este caso, presentado en la película "Intimos Desconocidos", es analizado tomando los conceptos lacanianos y freudianos, tomando como referencia casos de histeria clásicos, como lo son el de "La Bella Carnicera" y "Dora".

Este escrito es original, una producción propia que estuvo sometida a una muy satisfactoria evaluación, siendo esta una de las razones por las que me permito publicarlo. Otra de las razones por las que me parece pertinente hacer público este ensayo es por mi interés particular en la incógnita de lo femenino y la forma en la que es abordada por el psicoanálisis; además de ser un tema que al parecer, por algunos mails y comentarios, ha provocado bastante interés en varios de ustedes, queridos lectores. El ensayo está estructurado como un caso clínico, es decir, una construcción que toma los conceptos teóricos y los pone al servicio de lo que acá fue considerado, con fines académicos y didácticos, un paciente. El caso está construído en un afán claramente teórico y explicativo de la histeria, dejando de lado la clínica como ejercicio, ya que no hay que olvidar que este es un caso ficticio tomado sólo con fines específicos. Sin más preámbulo, vayamos al tema.


Anna es una mujer francesa casada hace cuatro años, sin hijos, que trabaja en una tienda de equipaje de lujo. Dice no tener más familia que su marido y no tener amigos, salvo algunos conocidos en el trabajo con los cuales no tiene confianza como para conversar sobre su vida personal y sus problemas, razón por la cual decide consultar con un psiquiatra, el Dr. Monnier.

Cuando llega al edificio, entra equivocadamente a la oficina de un abogado de impuestos, William Faber, y sin percartarse de su error, comienza a relatar las razones que la llevaron a consultar. El primer tema sobre el cual Anna decide conversar es la relación con su marido. Plantea que tiene problemas conyugales, que a él le molesta que ella fume y que trabaje, pero que no es del tipo de mujer que se queda en casa. Dice que su marido ha cambiado mucho desde que, por problemas de salud, dejó de trabajar; que la trata como una niña; que quería tener hijos, pero que ya es demasiado tarde; y que desde hace seis meses no tienen relaciones sexuales, cosa que añora, ya que estraña el placer que aquello le provocaba. Además de lo anterior, la relación con el marido ha decaído porque, según plantea Anna, él está obsesionado con la idea de que ella tenga relaciones sexuales con otro hombre, acto que le parece inconcebible, porque ella no es de las que puede tener intimidad con cualquiera.

Es llamativa la actitud que Anna toma hacia la propuesta del marido, ya que ésta puede ser considerada como una posibilidad concreta que le es ofrecida para rehacer su vida y alejarse de él -un hombre enfermo e imposibilitado de satisfacerla sexualmente- oportunidad que ella rechaza tajantemente, razón por la que se puede considerar como una manifestación del rechazo y repugnancia histérica a la sexualidad, pues, más allá de lo incómodo que le resultaría tener relaciones sexuales con otro hombre, el rechazo que ella expresa hacia esa idea tiene un carácter aversivo, cuestión que manifiesta hacia todo contacto sexual con otro hombre que no sea su marido; es decir, con cualquier hombre que sólo la considere como objeto de goce, ocasión puramente sexual que rechaza, a pesar de manifestar que añora el placer del contacto amoroso. En relación a esto, bien dice Freud: "El contradictorio enigma que plantea la histeria (...) es la pareja de opuestos formada por una necesidad sexual excesiva y una repulsa exagerada a la sexualidad"1. De esta manera, también se podría considerar que el abandonar a su marido significaría perder la ubicación en este "más allá de la sexualidad" en el cual se ubicaba en la relación con él, ya que si bien ella plantea que la actividad sexual con su marido es algo que le causaba mucho placer, la relación se establecía desde un lugar donde la sexualidad no era el eje articulador, lo que se puede inferir en base a la relación que Anna entabla con Faber, puesto que es una relación que está motivada por la pérdida de aquella "posición femenina" más allá de la sexualidad que la histérica desea. En este sentido, se podría considerar que el motivo de consulta que Anna establece se genera más allá de la insatisfacción sexual en la relación con su marido; al parecer, lo que finalmente moviliza a la paciente es la petición del marido de que ella se acueste con otros hombres, plateándole que tiene la libertad de hacerlo que él desea que lo haga. En este aspecto, el lugar de Anna ha sido cuestionado, pues ella ahora es deseada como objeto de satisfacción y es ubicada por el marido en un lugar donde él demanda que ella lo sea para otros hombres, lo que pone en cuestión su narcisismo en relación a ser amada realmente, lo que se manifiesta a través de la constante defensa de su independencia, rebelándose así contra la posición de subordinación que la mujer ocupa en el fantasma histérico, siendo la defensa de este lugar "más allá" un sello característico de la histeria. De esta forma, la posición desde la cual estaba planteada la relación con su marido y, al mismo tiempo, su posición como mujer más allá de ser objeto de goce, ha sido relegada y anulada, dejando sin asidero la posición de independencia frente a la sexualidad en el que ella creía que se situaba y desde la cual se podía sentir amada, así como también pone en cuestión la misma forma de relación que tiene con su marido.

Ahora Anna no encuentra otra salida más que situarse en una posición fálica, ubicación que había relegado, más nunca abandonado del todo, para situarse en el lado de la feminidad en la relación con el marido, pero que ahora ha sido puesto en jaque por la fragilidad en la que él está sumido; ha perdido el falo, entonces, ¿quién lo detenta ahora?. Como dice Nasio en relación al discurso histérico: "(...) el fantasma de la castración sumerge al neurótico en un mundo donde la fuerza y la debilidad deciden exclusivamente sobre el amor y el odio. Yo amaré u odiaré a mi partenaire según la percepción de su fuerza o de su debilidad fálica. Por eso las relaciones afectivas del histérico se transforman inevitablemente en relaciones de dominante y dominado"2.

Anna ahora se ve empujada a retomar una posición de poder, ha perdido el "privilegio de la posición femenina". Es aquí donde entra en juego el deseo de Faber quien, frente a esta mujer que le cuenta su intimidad, se siente fascinado. La escucha sin intervenir, sin aclarar la situación más de lo que ella le permite, es así que se podría pensar que el deseo del abogado es sostenido y permitido por Anna. Ella desea que él desee escucharla; es decir, se identifica con su deseo, pues eso le permite vovler a ubicarse en este "más allá" que ha perdido con su marido y, a la vez, permite poner en juego la hipererotización histérica como forma de seducción y control del otro. Es por este control por lo que podemos apreciar que Anna se ubica en un lugar dominante, es ella quien pone las reglas y limita la información a la que Faber puede acceder, siendo esta limitación la que al mismo tiempo permite movilizar el deseo de éste y le permite a ella recuperar el control que ha perdido en la relación con su marido. Por ejemplo, el revelar o no su información personal es algo que permite movilizar el deseo de ambos, pues Faber quiere saber de ella, por lo tanto la escucha y le da la atención que Anna ya no obtiene de su marido, al mismo tiempo que su negativa a entregar información permite que se sostenga su identificación con el objeto de deseo del otro y, en consecuencia, la relación. Es de esta forma que podemos plantear que ella ha pasado a cumplir con una identificación fálica, el deseo de ser aquello que el otro desea, posición que había perdido con su marido cuando éste le pide que tenga relaciones con otro hombre; es decir, Anna al verse enfrentada a ser el objeto de goce del otro escapa a esta posición fálica que es permitida en la relación que inicia con el abogado, siendo esto una forma defensiva que permite sostener la ubicación más allá del goce que ella sintió amenazada. En cuanto a esto Nasio plantea: "Para mantener apartado el goce (...) el histérico inventa inconcientemente un fantasma protector (...). Utiliza este fantasma para crear una amenaza ficticia, la de perder su fuerza fálica, que le permite olvidar otra amenaza igualmente ficticia, pero más oscura: la de sucumbir al goce"3.

Es en este contexto que la relación con Faber se establece firmemente, pues él ha pasado a tomar la ubicación del hombre del deseo, posición que el marido de Anna deja al no desearla a ella en sí, sino que desearla en relación al goce con otro hombre, de manera que su marido ha pasado a ocupar la posición el hombre del goce, cuestión que a ella se le hace insoportable. Es así que el abogado pasa a formar parte de esta relación, se inaugura una tríada, pues él pasa a ocupar el lugar del hombre del deseo, impidiendo que ella se quede a solas con este hombre del goce, incitador de aquello que ella tanto rechaza; entra como un otro que permite ubicarla de nuevo en el lugar del deseo, lejos de la amenaza del goce, lo que a su vez permite perpetuar la insatisfacción histérica.

Anna se identifica con el deseo de Faber, es una identificación fálica que le permite seducir y controlar, se identifica con el objeto de deseo, ya que es ella quien desea ser deseada con la posibilidad de ser amada por este hombre que se ha convertido en el "hombre del deseo". Por otra parte, el marido está ubicado como el hombre del goce, como el Otro al que realmente está dirgido ese deseo de ser deseada, pero que ha quedado en un lugar al que Anna rechaza acceder, el lugar del goce, debido a que esa es una posición que la histérica evita. Por esto es que la demanda está dirigida a Faber, estableciéndose así la diferencia entre demanda y deseo, siendo la demanda la queja sobre la insatisfacción de su marido y sobre la petición de éste de que ella acceda a intimar con otros hombres; y el deseo aquello que ella inconcientemente quiere, que es retomar la posición femenina con su marido, aquel llugar donde él encarnaba tanto al hombre del goce como al hombre del deseo. En este sentido, Anna se ubica en el lugar del sujeto barrado, pues ella busca hacerse desear, porque tiene acceso al goce (siendo ésta la posibilidad concreta de tener relaciones sexuales con otros hombres con la aprobación del marido), pero necesita ubicarse en ese lugar de privación como forma de satisfacción histérica, lo que es posible a través de la relación con Faber. Como sostiene Mónica Torres: "En la histeria siempre se trata del deseo de deseo y ella sostiene el deseo insatisfecho para mantener vivo el deseo del Otro"4, lo cual hace a través de la seducción, de la hipererotización de la relación con el otro.

Probablemente sea debido a esta sexualización (o sensualización) de la relación entre ambos, que para Anna es especialmente reveladora la noticia de que Faber no es quien ella creía que era, describiendo, al momento de enfrentar al abogado un par de semanas después de la primera sesión, que siente "sucia y violada" por haber estado revelándole su intimidad a un "don nadie", en una clara devaluación histérica, reacción a pesar de la cual ella demuestra que desea mantener esa relación y, por lo tanto, desea seguir viendo a Faber. Por otro lado, el abogado se ve situado en una posición deseante frente a la promesa ilusoria de satisfacción sexual con Anna, signos sexuales creados por la histérica que rara vez se concretan en el acto, pero que, en este caso, movilizan el deseo del abogado por escucharla y mantener así las visitas semanales de la paciente, cumpliéndose una relación que llena una promesa sexual para él y que permite la satisfacción de la insatisfacción para ella.

Por el lado de Anna, ella encuentra en Faber una forma de mantener la queja, la insatisfacción que se vió amenazada por la petición del marido, es así como sostiene la insatisfacción (y por tanto el deseo) del abogado de no poder acceder a ella más alla de lo que ella le permite. De esta manera queda de forma explícita el poder de la seducción histérica del otro como forma de controlar y provocar el deseo, lo que se muestra en este caso en la incitación a la escucha, algo que la paciente finalmente logra, cuando él transgrede toda norma y juega el papel de analista no siéndolo.

Si esto es así, entonces ¿qué es lo que mantiene esta relación?. Es tal vez la relación histérica con la insatisfacción lo que la mantiene. El incumplimiento de una norma ética no anula la escucha, por tanto no anula el deseo y el efecto de ser deseada, así como tampoco anula el deseo del abogado de escucharla, a pesar de todas las contraindicaciones técnicas y éticas de la situación. Esta particular circunstancia favorece una escenario donde la "no respuesta" del otro sostiene la queja (por tanto la privación) y distancia con el goce que el Otro puede proveer, siendo esta una característica estructural de la histeria. Es en esta distancia en la que Faber juega un papel esencial, puesto que es en su silencio, y a pesar de no ser aquel uien ella esperaba, donde se abre la posibilidad de una relación que se establece entre la histérica y aquel que pone límites a su satisfacción, la cual permite establecer una relación transferencial donde ella sitúa al abogado en un lugar que permite su insatisfacción. Se instaura un juego histérico del que Faber ha aceptado ser parte, un pacto que ha sido estipulado tácitamente y que le permite a Anna establecer una relación "terapéutica" con alguien que desde el inicio puede ser cuestionado, teniendo este abogado una impotencia que la atrae, ya que es ella quien lo ha puesto en el lugar del amo, situación que le cede el control a ella y le permite establecer una demanda que perpetúa la insatisfacción del deseo, lo cual la mantiene a salvo del deseo del Otro. Al respecto Mónica Torres plantea: "Como la histérica sabe que puede ser capturada por el deseo del Otro, trata de inventarse siempre un deseo insatisfecho que la deje un poco al reparo de ese deseo; quiere constituir otro que nos e corresponda totalmente a la satisfacción recíproca de la demanda, porque sabe del deseo y quiere impedir que su deseo sea completamente capturado por el Otro"5.

Si consideramos todo lo planteado en base a la relación que se establece entre los protagonistas de esta historia, ¿podemos pensarla como una relación terapéutica?. Es complejo de responder. Creo que en la medida que en la relación entre ambos se genera un espacio transferencial; es decir, se genera una relación que no sólo se juega en una dimensión o eje, sino que también figura como la reedición de situación que guardan relación con aspectos inconcientes, es que me permito pensar que es una relación terapéutica, pero no sin reparos. En este caso, Anna está reeditando en la relación con Faber un vínculo enfermo, donde aparece su necesidad de insatisfacción y los contenidos sexuales propios de la histeria. Se establece con él un lazo que permite esta posición de insatisfacción de la cual él es testigo y parte, pues los une el deseo de hablar, siendo para ella una promesa de un intercambio que va más allá de lo sexual. Al escuchar, el abogado se hace receptor de la demanda de la paciente, pero también de su deseo, es así que él, en su falta de experiencia analítica, toma sin saberlo, la posición de muerto, de quien escucha y no es más que un espejo para el otro, así Anna podría ver en él aquello que la aqueja: el deseo que añora y el goce que teme. Como expone Nasio: "Al escuchar a un paciente histérico, recordemos que sufre de no saber quien es, de no poder interrumpir ni siquiera por un instante el insostenible desfile de figuras que lo pueblan y bajo las cuales no puede evitar ofrecerse a los otros"6.

Por otro lado, considerando los reparos que se pueden hacer sobre clasificar esta relación como terapéutica, y, en suma, lo que me parece más relevante, es que la relación entre Faber y Anna está comprometida, pues es ella quien ha tomado el control de ésta, es ella quien lo ha invitado a un juego histérico donde se permite explícitamente que "jueguen al no saber", en el que él pasa a ocupar un lugar que está dado y delimitado por ella; es decir, pasa a ser sólo uno más con los cuales ha establecido una relación similar, lo que impide observar y entender la relación más allá del deseo de ambos. Ella ha puesto al abogado en una posición compleja, pues se encuentra atrapado en su deseo, lugar del cual él no puede salir y con el cual ella se relaciona para sentirse deseada y ocupar así el lugar que su marido le ha negado. Es por esto que me inclino a pensar que esta relación está fundada como un síntoma histérico, por lo que creo que más bien se ajusta a una relación transferencial que difícilmente puede llegar a ser una relación terapéutica. Es una relación de satisfacción histérica en la escucha y, por tanto, en el deseo de un desconocido.

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1 Freud, S., (1905). Tres ensayos de una teoría sexual, citado en Nasio, J.D., El dolor de la histeria, Paidos, Bs. As., 1998, pág. 47.
2 Nasio, J.D., El dolor de la histeria, Paidos, Bs. As., 1998, pág. 77.
3 Ibid, pág. 76.
4 Torres, M., Clinica de la neurosis, Instituto Clínico de Bs. As., 2005, pág. 49.
5 Ibid, pág. 48.
6 Nasio, J. D., El dolor de la histeria, Paidos, Bs. As., 1998, pág. 80.

lunes, 22 de diciembre de 2008

sábado, 20 de diciembre de 2008

La Mujer no Existe

Esta segunda parte sobre la mujer, la feminidad y el psicoanálisis, se toma de lo escrito en "La histeria y lo Femenino", así que si quedan dudas relean la entrada y revisen algunas de las ideas tratadas allí, puesto que aquí se profundizarán y agregarán algunos conceptos nuevos. Como dije anteriormente trataré de ser breve y explicar de la manera más simple posible.

Recomiendo nuevamente al lector que se acerque a estos conceptos abordándolos como una manera de comprender la incógnita de la feminidad y la mujer, una mirada más dentro de tantas que han tratado de explicar estos temas, es decir, como una posible vía explicativa y no como una verdad revelada. Es posible que se traten temas que no son muy digeribles en una primera lectura y que despiertan algunas dudas, sobre todo acerca de su fundamento teórico y empírico, pero me excuso de antemano ante la imposibilidad de explicar aquí estos conceptos desde su origen por una cuestión de tiempo y complejidad.

Como intenté explicar anteriormente, una de las cuestiones fundamentales en la constitución del sujeto es el falo, aquel objeto perdido que figura como falta. Esta falta se instaura al momento de la separación de la unidad madre-hijo, lo cual está dado por la intervención paterna (lo que el psicoanálisis denomina "Castración"). Es una falta en tanto el niño se ve forzado a abandonar un estado de satisfacción total, un estado donde el deseo está plenamente satisfecho. En este momento el niño se inserta en la cultura (en el lenguaje diría Lacan), está castrado y de esta forma el deseo se movilizará, ya que ahora el niño intentará volver a ese estado de plenitud, lo que buscará a través de objetos que reemplacen a aquel que perdió y que le permitan llenar la falta. Es esta falta la que nos permite ser en tanto sujetos, cuestión que Lacan explica a partir del lenguaje y del efecto que éste tiene como articulador de la psique, de ahí la famosa frase que explica al inconciente como "estructurado como lenguaje".

Será en esta búsqueda incesante del falo que el sujeto podrá relacionarse con sus pares (el otro), ahí aparece el goce fálico, la búsqueda de relación en tanto satisfacción del deseo, en tanto forma de llenar la falta. Así, el sujeto se relacionará con el otro de diferente forma, según sea hombre o mujer, pero siempre con la misma meta: la búsqueda del falo. Como colmar el deseo es un imposible, nos relacionaremos una y otra vez con diferentes personas (u otros) a lo largo de nuestra vida en base a este guión invisible e inconciente que es el deseo.

Se entiende de esta manera el papel que el falo tendrá en la constitución de sujeto, podríamos hablar de un "primado del falo" dado el rol que cumple en la forma de relacionarnos con el otro. En este contexto, tomando en consideración la relación infantil entre pene-falo (que determina la forma en la que se conoce la diferencia sexual, lo que a su vez influye en la aparición de las teorías sexuales infantiles), podemos pensar una separación lógica entre mujeres y hombres en relación a "castrados" y "no-castrados" respectivamente. Cabe aclarar que en este contexto, esta denominación entre "castrado" y "no-castrado" es puramente explicativa desde la diferencia sexual, puesto que desde un punto de vista simbólico todos estamos castrados, todos estamos en falta. Esta distinción sólo se realiza en base al imaginario, a la relación entre el pene y el falo como designio de aquel que tiene (hombre) y aquel que no tiene (mujer), es decir, en base a lo que podemos pensar como un más y como un menos. Toda lógica con las identificaciones sexuales y el deseo tiene que ver con cómo se posicionan los sujetos hablantes con el falo:

Hombre: Si cree que está más cerca del falo por tener pene debe cuidarlo y demostrar que lo tiene.

Mujer: Ya que no se lo tiene se aparenta que lo tiene o que lo es.

Por esta razón es que el hombre será asociado a un "falo" y la mujer a un "menos falo", es decir, alguien que lo tiene y lo defiende, y alguien que no lo tiene, pero que aparenta que lo tiene o que lo es. De esto se desprende que el sujeto femenino se distinga como tal en base a una falta, a algo que no tiene, pero que aparenta tener, por lo tanto no existe un significante femenino que distinga a la mujer como tal, lo femenino se diferencia sólo en base a un "menos", a estar carente de un elemento que el hombre supuestamente posee, por esta razón Lacan identifica al hombre como el "Uno" y a la mujer como el "Otro".

Las castradas tendrían como misión de vida apropiarse del falo a través del hijo, siendo esto considerado por Freud como "el destino femenino". De ahí lo paradójico de la habitualmente pronunciada frase "ahora sé lo que es ser mujer porque tengo un hijo"; al contrario, dice el psicoanálisis, la que es madre ahora sabe lo que es ser hombre, lo que es lo fálico, la sensación de plenitud y la necesidad de defender aquello que satisface su deseo y la colma. Tomándose de lo anterior y a diferencia de Freud, Lacan plantea que una mujer es esa que no es madre, la que no pone siempre por delante a sus hijos o al deseo de tenerlos, porque, se entenderá, el deseo del hijo es el deseo del falo, y es, por tanto, un goce fálico, un goce que no la identifica como mujer, no la identifica a lo femenino.

Ninguna mujer puede escapar a la lógica fálica, eso está claro, pero hay algo en ella que escapa a esto, un "no-toda ella está castrada" que abre la incógnita de lo que es ser mujer, donde aparece lo que Lacan denominó el "goce otro", un goce que no es sexual y que no está determinado por lo fálico, puesto que en la mujer toda castración está ya consumada. Hay algo que escapa a la lógica del falo y que provoca que exista una diferencia entre hombres y mujeres en su relación con el goce. Es aquí donde se abre la incógnita de la feminidad en el psicoanálisis, ¿qué es lo propio de lo femenino?.

"La mujer no existe", dice Lacan, el falo no es propio de ella y sólo lo puede aparentar. Es en este momento crucial del psicoanálisis donde la Histeria toma un papel de vital importancia, puesto que son ellas las que se cuestionan incesantemente por su rol femenino, la sexualidad y el falo. El estudio de las histéricas y su relación con lo masculino es absolutamente fascinante, así que la próxima entrada será sobre ellas. Recomiendo ver "Intimos Desconocidos" ("Confidences trop Intimes"), ahí aparece un caso de histeria que tuve el deber y suerte de analizar, cuyo resultado espero poder publicar aquí con el afán de ejemplificar un caso de histeria y el análisis (desde la perspectiva psicoanalítica) que se puede realizar de él.


_____

* NOTA: Lacan distingue tres ejes o "ámbitos" que están íntimamente relacionados entre sí, el imaginario (las relaciones con los pares, las identificaciones); el simbólico (el lenguaje, el deseo, este guión inconciente en base al cual nos relacionamos con los otros) y el real (la carne, lo palpable, el cuerpo, lo que no puede ser simbolizado, lo innominado).

Cita

"Hey, hey, hey. Come on! I know what guilt is. It's one of those touchy-feely words that people throw around that don't really mean anything. You know, like maternal or addiction".

Karen Walker.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Mono

Creo que no les había presentado al nuevo integrante. Este es el Mono.

Ahí con mi otra gata, juntos son como el Ying y el Yang.


Posando.


Mirando hacia el horizonte.
(Sí, mi cama estaba deshecha)


Mirando con curiosidad la cámara.


Jugando con mi pie, le encanta morderme los dedos (¿será el olor a queso? XD)



Jugando con la cámara. Si prestan oreja, de fondo podrán escuchar "4 Minutes", video con soundtrack y toda la parafernalia.

*o*

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Aún Rancio

Sigo medio rancio, no estoy en condiciones de postear algo más profundo... eso de mezclar pisco y vodka no es una buena idea, siempre lo digo y nunca aprendo de mis resacas.

Hablando de cosas taradas, encontré el video del pendejo que les dije...

Hay que ser bien... especial.

Turco Culiao' Aweonao'

Jajajajajaja, ¿cacharon al pendejo aweonao que se metió en una caja fuerte en Turquía y que después lo tuvieron que rescatar los bomberos?....

Juauauajauajauajauajauajajajjajajajaja.... y la cara de tarado que tenía cuando abrieron la wea de caja fuerte.... puta que son tarados los pendejos, me cargan, pero me matan de la risa.

XD

P.D: Ya viene la segunda patita de la histeria y lo femenino, no desesperen... es que ahora acabo de llegar, estoy medio curao' y me encanta... y como vi la noticia del pendejo aweonao' ese, tuve que postearlo. Pido disculpas a mis lectores más sobrios y recatados, pero esto es "Hagamos Algo Vulgar" baby, así que hay que atenerse a las consecuencias de seguirme.

Follow this you bitches.

lunes, 15 de diciembre de 2008

La Histeria y lo Femenino

Hace algunos días publiqué una cita de Emilce Dio Bleichmar sobre la feminidad (o femineidad, si prefieren) que causó algunos comentarios que me dieron a entender que dicha frase fue malentendida. Es cierto que poco se podía saber del contexto del cual fue tomada y al tema al que hacía referencia, razón por la que me permito hacer algunas aclaraciones para aquellos que les interese el tema.

Antes de comenzar no está demás recordar y aclarar que lo que plantearé a continuación, si bien es una producción propia (y algo improvisada por lo demás), no es una idea original mía, sino que son planteamientos dados desde el psicoanálisis; de hecho, el tema de la feminidad y la problemática del rol femenino es actualmente un cuestionamiento central para este paradigma. También me parece pertinente destacar que lo planteado no tiene por qué ser considerado una verdad absoluta y/o fundamental, sino una forma de abarcar y comprender una cuestión que ha sido discutida con fervor desde hace bastante tiempo. Por esta razón advierto al lector que antes de proceder con la lectura deje de lado sus prejuicios y tome lo que se expondrá a continuación como una breve síntesis de los aspectos centrales del tema y, por lo tanto, carecerá de ciertas explicaciones que requerirían gran esfuerzo y tiempo para darlas a conocer. Es por esto que trataré de ser breve y lo más claro posible.

Los cuestionamientos sobre la feminidad en psicoanálisis se remotan a sus inicios, ya Freud sabía que había algo que escapaba a su capacidad de aprehensión y que constituía una pared que le parecía infranqueable al momento de explicar al sujeto en tanto sujeto deseante. En este sentido es que la relectura que Lacan realiza de Freud (volviendo a sus escritos y enriqueciendo la teoría) marca un intento explicativo, desde los mismos planteamientos freudianos, sobre la diferencia radical entre el hombre y la mujer, entendidos como separados por la diferencia sexual y la privación anatómica característica de uno de ellos, pero comprendiendo que esta diferencia va más allá de un problema anatómico y que deriva en una diferencia entre masculino y femenino, lo que algunos plantean como "Teoría de Género". Entiéndase que la cuestión de la diferencia anatómica de los sexos es un tema central en tanto se comprende su efecto como movilizador de la pulsión y el deseo, entendiendo pulsión como un "empuje", un "impulso" hacia algo; en este caso, impulso de saber, también conocida como Pulsión Epistemofílica. Ésta aparece en el niño que ya conoce sobre la diferecia de los sexos en forma teorías sobre aquella diferencia y sobre la sexualidad, dando como resultado las Teorías Sexuales Infantiles.

Todas estas cuestiones son relevantes al momento de comprender el Complejo de Edipo, proceso en el cual el niño pasa de estar con y para su madre y viceversa (es decir, estar completo, satisfecho) a constituírse como Sujeto deseante (sujeto en falta, diferenciado de su madre), dejando así de ser el falo materno, es decir, aquello que ella desea, que colma su deseo.

La niña entra castrada al Edipo, a diferencia del niño, y por esto caminará un largo camino, cambiando de objeto de deseo desde su madre -quien la hizo en falta (falta de pene --> castración consumada)- hacia el padre, asunto que no deja de ser complejo, ya que ella conoce sobre la diferencia sexual, se sabe en falta, por tanto sabe que debe ser objeto de deseo y acercarse como tal para atraer a aquel a quien le atribuye aquello de lo que ella carece: el falo; es decir, existe una "promoción de la feminidad". El falo no es más que un atributo que durante la infancia está representado por el pene debido a la recientemente conocida diferencia anatómica de los sexos, no está ni existe en ninguna parte, es, como ya se dijo, sólo un atributo. De ahí es que se plantea la actitud seductora de la infante, tierna y amable con el padre, identificada así con la feminidad de su madre, rivalizando con ella para acercarse al poseedor de aquello que a ella le falta.

La niña, encandilada con la grandiosidad de su padre, deberá sufrir una nueva renuncia, deberá renunciar a ser deseada y desear a su padre, pero lo hará con la promesa de la llegada de un hombre igual a él quien le dará por fin aquello que la completará, un hijo... su falo. Una vez que esta promesa fálica está hecha, la niña espera silenciosa hasta la llegada de aquel que encarnará la imago paterna. Es aquí donde se marca una diferencia radical entre el Edipo masculino y el femenino, puesto que el hombre no cambia de objeto durante el Edipo, no hay una renuncia o cambio de objeto, tiene, por decirlo de alguna manera, una camino directo a su objeto de deseo donde cuidados y sexualidad no están divididos, deplegándose esta relación de forma prácticamente inocente. De esta forma el hombre, siempre castrado, se podrá relacionar con el otro (mujer) de la forma como se relaciona con un objeto parcial, hacia un "algo" que lo atrae, el objeto de deseo del cual queda pregnado, y del que quedó pregnado desde su infancia. La mujer en cambio, tiene una única forma de relacionarse con el hombre que es a través de la búsqueda del falo, la búsqueda de un goce fálico. Es aquí donde se marca lo inaprehensible de lo femenino, ya que existe algo más allá del goce fálico, un goce que Lacan llamó "goce otro", ya que no toda ella está castrada, es un espacio donde no hay significación del lenguaje, donde no hay falo de por medio. Esto quiere decir que el destino femenino no está agotado por la referencia fálica, es decir, está "no-toda" determinada por su condición sexuada, es decir, "no-toda" determinada por su condición de ser objeto de deseo masculino.

Ahora, después de este divagar sobre los avatares y contorneos del "viaje" edípico, explico el por qué de la frase de Bleichmar. Esta frase está tomada en relación a la histeria y hacía referencia a que la feminidad es sólo en tanto al hombre, en tanto condición de ser objeto de deseo de éste, ya que eso es algo que promueve la feminidad, tal como fue promovida para/con el padre durante el Edipo, no significando esto que la mujer está condicionada y determinada sólo al deseo del hombre, sino que en la histeria el deseo del otro es central como sostenedor de su posición en la relación entre ambos. Lo principal en la histeria es el "deseo de deseo", deseo de ser deseada, siendo esto una identificación fálica. La histérica está irremediablemente identificada al objeto de deseo del otro, desea ser deseada, pero al mismo tiempo rehuye el goce (por ejemplo el acto sexual), ya que su goce está dado en y por el deseo insatisfecho, intentando ubicarse en un "más allá de la sexualidad" que debe mantener para sentirse mujer, una mujer que no es deseada como objeto de goce, sino que deseada por su feminidad. Se entiende que la pregunta por la feminidad sea uno de los cuestionamientos centrales en la histeria, ahí radica la importancia de la otra mujer en toda relación en la que está involucrada una histérica, porque a lo que nuestras queridas histéricas intentan dar respuesta es a la ya clásica pregunta: "¿Qué es ser una mujer?", a lo que Lacan responde: "la mujer no existe".

¿Por qué la mujer no existe?. Si quiere averiguarlo comente, pregunte y pida la continuación.

;)

sábado, 13 de diciembre de 2008

Divina Madonna

Los nervios habían estado a punto de traicionarme un par de veces mientras contaba los días y las horas que faltaban para el momento que por tanto tiempo había esperado. El tiempo pasaba rápido, pero habían sido días de mucho ajetreo y a pesar de lo ansioso que estaba, casi no me daba cuenta cómo pasaba el tiempo.

Por fin el día llegó. El miércoles 10 de Diciembre me levanté muy temprano, ya que tenía que ir a la U, luego de eso partiría a Santiago junto a la Mary. Ese día tuve que presentarme a un examen, fue lo más ansiógeno de la semana, no sabía si lo tendría que dar o no, porque existía la posibilidad de que me ofrecieran nota y pudiera irme de una vez por todas a Santiago. Felizmente así fue, así que nos juntamos con la Mary a eso de las 9:45 para partir al bus.

Estábamos nerviosos, nos mirábamos y nos reíamos, no podíamos creer que por fin "ese" día había llegado. Cuando nos sentamos en el bus sentimos una tranquilidad aparente, teníamos tiempo de tranquilizar la cabeza mientras nos acercábamos al lugar del concierto, por lo menos durante dos horas nada dependía de nosotros.

Cuando llegamos el calor fue como un golpe bajo, en seguida recordé los acalorados días que pasé en Buenos Aires. Entre la ansiedad, que había vuelto en cuanto habíamos pisado suelo capitalino, y el calor tuvimos que abrirnos paso entre la gente, tratando de deducir qué camino tomar para llegar al Estadio Nacional, lugar donde Madonna emocionaría a aquellos que tanto tiempo la habíamos esperado. Luego de unas afortunadas adivinanzas y de seguir las instrucciones puestas en los pasillos y paredes de los recovecos del tren subterráneo metropolitano -indicaciones puestas para pseudoturistas como nosotros-, logramos llegar al lugar donde según una guía previamente consultada con un amigo debíamos tomar un taxi para llegar a nuestro destino.

Entre tanto apuro decidimos bajar las revoluciones un poco y almorzar, porque la espera que se nos venía encima era larga y agotadora. Vimos unos letreros que anunciaban en letras negras con fondo blanco algunas "delicias" caseras, las cuales parecieron bastante acertadas para ese momento, sobre todo considerando la cercanía que ese lugar tenía con el que me había sido indicado. Entramos y el calor casi nos hace girar en 180º y salir, pero como ya nos habíamos "comprometido" con una de las tipas que trabajaba ahí -quien amablemente nos había sugerido un par de platillos para deleitar el paladar- nos quedamos tratando de buscar un lugar con una ventana abierta, inútil intento por refrescar nuestros acalorados cuerpos. Quizás sea por la amabilidad de la provincia, tantas veces alabada por el santiaguino, que decidimos cumplir con ese compromiso de entrar al restaurante, compromiso tácito que se hace al conversar con quien promociona algo(?)... tal vez, no lo sé, lo central es que entramos de todas formas. Luego de comer decidimos confirmar las instrucciones ya conocidas preguntándole a la misma tipa cómo llegar al Estadio Nacional. Se nos dieron las instrucciones y acto seguido ella pregunta: "¿Van a ver a Madonna?", nosotros, cual Guasón, con una sonrisa de oreja a oreja, dijimos un: "Síiii", donde se asomaba nuestra emoción y ansiedad, revelando la poca capacidad que nos quedaba de disimular o contener la dicha que anticipábamos.

Tomamos el taxi luego de pasar a comprar algo para beber, ya que sabíamos que tendríamos que esperar varias horas al sol, cuestión no muy agradable considerando los 32º, los que, sinceramente, sentía como 42º. Cuando el taxi se acercaba al estadio y empezamos a ver más y más gente nuestros corazones empezaron a palpitar más fuerte, algo entre ansiedad, miedo y alegría se nos atoraba en la garganta, dejándonos pronunciar un apretado: "Acá por favor".

Cuando nos bajamos eran las 13:30, no sabíamos qué hacer, las filas parecían eternas, mezclándose unas con otras, adornadas por unas sombrillas tipo oriental de múltiples colores, sombreros de los más variados tipos, banderas gay y el vaivén incesante de abanicos azules que decían "Entel PCS" -los cuales habían sido entregados por las promotoras de dicha empresa- que bailaban al ritmo del calor y las gotas de sudor que caían por la frente de aquellos que ya llevaban horas esperando. Según supimos después, a esa hora ya habían 5.000 personas esperando, las cuales se convirtieron en 5.002 cuando Mary y yo nos sumamos a una de las filas, la que menos eterna se nos antojó.

El sol golpeaba fuerte, tan fuerte que no nos dejaba pensar con claridad, era tal nuestra incertidumbre que preguntamos a uno de los abundantes representantes de la ley si existían filas específicas o eran generales. Por lo menos estábamos bien ubicados, a nosotros cualquiera de esas filas nos servía. Digo "filas", porque decir "colas" sería redundar, supondrán que la presencia gay era abundante, desde los musculosos cabeza rapada y con mirada de "hardcore fuck" (no es malo), hasta aquellos que podrían ser denominados como "aquellas"; pasando por el gay histérico pseudomasculino-pseudofemenino que anda sin polera, pero con lentes de sol... nada tan molesto, ya que habían algunos con los que se podía recrear la vista.

El sol era a cada momento más insoportable, pero tuvimos la suerte de que a nuestra fila llegaba la sombra de un anuncio enorme ubicado en las alturas, lo que provocó que la fila se fuera deformando y moviendo en la medida que la sombra lo hacía, pero a pesar de esa sombra -la que sentíamos como un oasis- el calor se hacía insoportable, costaba estar de pie con tanta gente alrededor mientras el sol amenazaba con quemar todo lo que tocaba. De pronto nuestras aturdidas cabezas escuchan una voz que anunciaba algo que no logramos entender, cuando pudimos "concentrar el oído" (una inventadísima expresión) nos dimos cuenta que los representantes de la ley ofrecían a los devotos de Madonna ser mojados por el nunca bien ponderado "Guanaco". Los penintentes gritamos con furor, aquel carro que tan amenazante parece durante las protestas a nosotros nos parecía un enviado celestial. El agua comenzó a caer como rocío en nuestras caras, refrescándolas levemente, hasta que sentimos el chorro en su plenitud en nuestros cuerpos, mojándonos, empapándonos, dejando nuestra ropa, rostro y pelo estilando. Que alegría, era como una danza que recordaba jugueteos infantiles, esas tardes de verano donde los que no teníamos piscina nos deleitábamos con el manguereo refrescante.


Varias horas y varios "guanacazos" después, la espera se hizo insoportable, sólo se animaba con algunas canciones que podíamos escuchar, Madonna ensayaba y sus penitentes afuera se desesperaban, gritaban, aplaudían... quedaba poco, pero cuánto era lo que queríamos saber. Ya estábamos a pleno sol, no había cómo evitarlo, ya que la sombra nos había abandonado y no podíamos seguir deformando la fila tratando de encontrarla. Eran las 17:10 y todavía no abrían las puertas (supuestamente eso ocurriría a las 17:00), el calor seguía atormentándonos y ya empezábamos a desesperarnos, queríamos sentarnos, queríamos que empezara el concierto, teníamos sed y calor.

De pronto unos aplausos, las puertas por fin se abrían, la fila avanzaba y ahora el nerviosismo era el protagonista. Por fin pudimos entrar, caminamos rápidamente a la entrada que nos habían dicho nos correspondía, pero la duda se presentaba fuerte cuando veíamos varias filas, todas eternas, (¡más fila nooo!, ¡por favor!) y todas para lugares diferentes. Puertas 23 y 24 repetíamos mientras buscábamos con la mirada esos números que anunciarían que cada vez estábamos más cerca del lugar desde donde veríamos a nuestra divina Madonna, por fin las encontramos, habían dos filas, no sabíamos cuál nos correspondía, no importaba, nos pusimos en la que nos pareció más corta. Luego de un cambio de fila y de esperar con más calor que antes a pesar de la sombra que nos daba el estadio, por fin pudimos entrar.

Cuando llegamos al último escalón de la escalera que nos llevaba a nuestros asientos, el estadio apareció frente a nosotros, se llenaba rápidamente, pero habíamos llegado de los primeros, así que pudimos elegir nuestra posición. El escenario era impresionante, flanqueado por dos M gigantes iluminadas de rosado, de verdad parecía un edificio, tal como algunos que habían tenido el privilegio de verlo con varios días de anticipación habían dicho. Supimos de inmediato que no veríamos a nuestra divina Madonna muy nítidamente, pero eso no importaba, el sector Andes había sido nuestra elección, porque chicos de cancha no somos y ya estábamos ahí, dentro de poco veríamos el concierto de nuestras vidas. Una vez hecha la elección nos sentamos animados y más tranquilos, pero deslumbrados por el sol, el que llegaba implacable a nuestras caras. El tiempo pasaba lento, hasta que de repente Paul Oakenfold hace su aparición, eso animó a los penitentes, buena música puesta por un buen dj haría la espera más llevadera, junto con las incontables "olas" que hicimos para animarnos, las que eran coronadas con un estrepitoso aplauso.

El sol seguía pegándonos fuerte, pero el ánimo estaba arriba, la espera y el calor no nos desesperarían, habíamos esperado mucho, así que un poco más no importaba. Las sombrillas seguían adornando el estadio y al parecer una de las personas que estaban delante nuestro vió nuestros quemados rostros y nos ofreció su sombrilla, la cual aceptamos. gustosos Que alivio, el calor seguía, pero por lo menos sin el sol en los ojos, lo que fue un gran descanso para la vista y las ya coloradas frente y nariz.

A eso de las 21:40 las luces del estadio bajan y el escenario cobra vida, por fin comenzaba el Sticky & Sweet tour en Chile y yo era uno de los 70.000 testigos.



Mi mentón comenzó a tiritar, no podía creer que estaba ahí, parado en un asiento del Estadio Nacional viendo cómo comenzaba el concierto que tantos años había esperado. Cuando palabra "C-A-N-D-Y" deletreada en letras rosadas apareció en las pantallas, anunciando por fin a Madonna, los ojos se me llenaron de lágrimas. Puede ser fanatismo, pero cuando por fin eres testigo de algo que sólo era parte de tus sueños más locos, la emoción es un elemento inevitable. Ella aparece y los penitentes gritamos con toda nuestra fuerza. Su sonrisa fue algo indescriptible, algo que sientes y que vives. La música, la gente, los bailes, las coreografías, la preparación, todo es difícil de describir, de relatar, es que hay algo en ella que me es difícil de explicar, algo que provoca, que encanta, que es diferente en vivo. Tal vez el saber que estás en un mismo lugar que ella provoque "eso" tan especial, sobre todo considerando los tantos momentos que pudimos atesorar. Cuando le gritamos "ídola", para luego interactuar y conversar con nosotros de una forma que no esperé, mientras se acercaba a aquellos que estaban más cerca del escenario y les estiraba las manos... en fin.

Las canciones fueron geniales, las coreografías, los bailes y toda la fuerza que logró imprimir en cada una de los temas fue algo asombroso. Por ejemplo en "Like a Prayer", donde la adrenalina se transformó en una suerte de éxtasis, un trance, mientras en la pantalla de fondo podíamos leer "Jesús dijo: Venimos de la Luz... y a la Luz regresaremos"; o en "La Isla bonita", puesta en escena en una versión gitana espectacular y muy colorida que nos subió la adrenalina a las nubes.



"Devil Wouldn't Recognize You"; "Into the Groove"; una emotiva versión de "You Must Love Me" coreada por el público; "Hung Up" coronado por un "la reina destronará al rey"; "Beat Goes On" y una electrizante puesta en escena de "4 Minutes", junto con las ya nombradas "Like a Prayer" y "La Isla Bonita", fueron algunas de las más memorables partes del show. Luego de dos horas y de haber sido testigo de una espectacular versión de "Give it 2 Me", un colorido "Game Over" en la pantalla sellaba uno de los mejores momentos que he tenido y del que guardaré gratos recuerdos, ninguno de los cuales será olvidado y que traté de guardar en algunos videos y fotografías. Perdonarán la calidad de los videos, pero al celular no se le puede pedir mucho más... y a quien grababa tampoco, es que quería ser testigo del concierto en vivo y no a través de una pantalla, de ahí que a ratos salga corrido.

Hay tantos detalles que podría contar que no sé por dónde empezar, tal vez lo mejor sea dejarlo a la imaginación, a Youtube y al dvd de esta gira que en Marzo estará disponible y que claramente compraré.

Aún no puedo creer que fui testigo de todo aquello. Todavía me emociono, lo debo confesar.


viernes, 12 de diciembre de 2008

Indescriptible

Recién llegué de la vorágine que fue Madonna... realmente la mejor experiencia que he tenido en años. Ella es absolutamente indescriptible; se pueden escuchar los discos, ver los videos, ver los dvd de los conciertos, pero estar ahí es algo que todavía no sé como describir. Espero mañana (o sea, más rato) contar todos los pormenores del viaje, la espera, el concierto, el carrete después del concierto y la juerga de la que vengo recién llegando.

Sinceramente ha sido lo mejor en muchísimo tiempo, espero que al escribirlo las palabras me acompañen y pueda plasmar la experiencia tal como la siento.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Ansiedades Varias

Quedan menos de dos días y estoy absolutamente nervioso, empezando a ahogarme entre todas las cosas que tengo que ir viendo y que no programé con la anticipación suficiente, por ejemplo, dónde me voy a quedar en Santiago, cómo llegar al famoso estadio, dónde y qué almorzar, con qué ir, qué hacer... ahhhhhhhh!!!. Todas cuestiones que se complejizan por ser 100% Carmela, es decir, me ubico poco y nada en la capitalsh.

Lo peor de todo esta ansiosa anticipación, es que el mismo miércoles tengo que ir a presentarme a un examen, porque a la profe no se le ocurrió nada mejor que eximir con 6,0 y yo, estúpidamente, tengo un 5,9. Asumo y espero que el corazón se le ablande y ofrezca nota, lo que me daría la posibilidad de ir sólo a hacer el saludo a la bandera y después de eso irme a Santiago.

Estaba viendo las noticias y me encontré con la desagradable y ansiógena novedad que ya hay gente durmiendo frente al estadio... big "uh?". O sea, está bien, yo también soy fanático y blahs, pero dormir dos días bajo las estrellas no es algo que haría tan fácilmente, sobre todo porque mi espíritu de aventura es bastante precario. Con la Mary nos tratábamos de consolar pensando que esas personas van a cualquier parte menos a donde nosotros estamos ubicados, que todo saldrá bien y que tendremos una ubicación espléndida, maravillosa, atómica, circumbirúmbica para ver el concierto, defensa maníaca claro está, pero es el único consuelo que nos queda al no tener ninguna posibilidad de irnos a Santiago con anticipación.

Sólo queda resignarse y esperar que todo salga como esperamos, right?.

Si usted, queridísimo lector, tiene alguna sugerencia sobre dónde nos podemos quedar, si quiere carretear con nosotros después del concierto o, simplemente, quiere conocer a este humilde blogger en persona, deje su mensaje, mande un mail o dé alguna señal de humo. Todo es bienvenido.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Un Circo de 96 Horas

Larga semana, parecía malabarista tratando de equilibrar las responsabilidades con el descanso, aunque éste fue nulo, de hecho anoche fue la primera noche en la que pude dormir como la gente. Fueron días atroces, pero bastante entretenidos, trataré de resumirlos en este update semanal oficial.

Lunes.

El lunes fue el último día de descanso que tuve, traté de aprovechar al máximo el fin de semana pasado, porque sabía que esta semana venía algo pesada. Hice absolutamente nada, estuve tirado todo el día en la cama viendo películas. Ví "Midnight Meat Train", que cochinada de película, hubo momentos en los que quería dejar de mirar, pero mis rasgos perversos no me dejaban, tenía que enfrentar el gore no más, como preparándome para que la semana de terror que se me venía encima.

En este día de ocio, entre películas, puchos y música, hacía ilusos planes de estudiar al día siguiente todo lo que pudiera para así estar relajado el día anterior al examen... como si eso resultara.

Martes.

El martes empezó el hueveo. Tenía que entregar un par de cosas, así que tuve que ir a la universidad. Después de eso me fui a la casa de la Mary para aprovechar el día, almorzar juntos y conversar sobre las cosas que habíamos dejado pendientes por estar los dos hasta el cuello con responsabilidades que hacían nuestros días eternos y desagradables.

La Mary me advirtió que en la casa se estaba quedando la mamá de la niña con quien vive y que nuestra rutina se vería algo afectada porque esa mujer era de las que gustaba de arrirmarse y tener una improvisada consulta psicológica, como el 95% de las personas hace cuando saben que eres psicólogo o estudiante de psicología, casi como si creyeran que eso nos da las respuestas a los misterios más grandes del universo. En fin, acepté la situación, porque a esas alturas no era capaz de poner condiciones a un momento de relajo. La mujer resultó simpática, por lo menos a primera vista, tenía algo medio infantil, pero que no resultaba tan perturbador. Cuando empezamos a conversar mientras jugábamos cartas me di cuenta que la cosa no era tan así, realmente esa tipa tiene un problema importante. Me preguntó qué pensaba sobre Dios, magia, la ira, las vidas pasadas y una lista interminable de cosas, ante lo cual respondí "psicoanalíticamente", cosa que al parecer no le agradó tanto, no porque no le pareciera interesante -porque a cada comentario mío ella se mandaba tres-, sino porque al parecer ella no es de aceptar tan fácil la falta, prefiriendo explicaciones que se coronan con frases como: "todos somos uno"; "todos somos luz"; "vibramos en diferentes sintonías, pero todos llegaremos a ser parte de esa luz inmensa que es el amor divino"; etc. Punto aparte es mencionar los planes que ella tiene, los que consisten en abrir una "Clínica del Amor", la cual hará tratamientos sexuales virtuales (solo ella sabe lo que eso significa) o que tal vez los traté a través de una pastilla (solo ella sabe a qué tipo de pastilla se refería), porque lo más importante de todo es que los olores hablan, te dicen como es la persona y puedes llegar a amar a alguien por su olor, porque lo central es que el olor nos mueve, ya que podemos conocer los olores de los demás, pero nunca el propio. Esta payasada fue planteada de la siguiente manera:

- Terapeuta del Amorsh: "Sí po', si los olores hablan, lo que pasa es que uno llega a conocer el olor de su pareja, pero no el propio, porque por ejemplo yo te digo, ¿cómo yo sé cómo huele mi vagina?, o sea, yo me puedo meter los dedos y oler y todo, pero nunca voy a saber de verdad cómo es el olor de mi vagina... el único que lo sabe es mi marido porque él entierra su cabeza ahí..."

OK!.

Entre terapia del amor y olores nos empezó a dar sed, esa sed de alcohol que no es más que pura necesidad de evasión, es que entre esas frases para el bronce y todo lo que tenía que hacer en lo que quedaba de semana, necesitaba algo de alcohol para recuperar las fuerzas. Es así que decidimos que en la noche beberíamos y tal vez saldríamos. Cuando la noche llegó compramos Vodka y Canada Dry, que combinación más agradable, completamente recomendable.

Cuando ya ibamos por el cuarto vaso de dicha mezcla, era la hora de partir al Antro Nº 2. Caminamos en zig-zag hasta el paradero, comentando por fin las frases ridículas de las que habíamos sido testigos durante el día, teorizando sobre cual(es) patología(s) tendría dicha persona... deformación profesional, lo sé.

Llegamos al Antro nº 2 y la cuestión estaba bastante menos animada de lo que esperábamos, básicamente estaba funcionando como pub, cosa que no se acomodaba a nuestros deseo de locura, alcohol y desenfreno. Luego de reir maniacamente por el alcohol en nuestro torrente sanguíneo ("oh no!, there's blood on my alcohol stream!", díría Karen Walker), decidimos que iríamos al Antro nº 1. Partimos luego de terminar el vodka que venía con la entrada y mientras caminábamos al paradero comentábamos cuan decepcionados estaríamos si el antro al que nos dirigiamos no cumplía con nuestras expectativas, hasta que recordamos que aún teníamos un poco de vodka en la casa, así que de una u otra manera terminaríamos borrachos y bailando, con más o menos gente, pero borrachos y bailando.

Llegamos al antro y el ambiente se veía bastante bien, compramos unos tragos y decidimos bajar, el subterráneo se ha convertido en nuestro lugar preferido para dar rienda suelta a nuestros instintos pecadores... everyday closer to hell, you know. A medida que bailábamos y bebíamos el éxtasis del bebedor nos tomó y produjo los más bizarros contorneos y risas, hasta que de repente se me acerca una tipa X, me toma las manos y se acerca peligrosamente a mi cara, al evadir sus labios de entrar en contacto con los mios escucho que dice:

-"Eres hermoso, ¿estás solo?"

Medio aterrado, respondo:

-"No, estoy con mi amiga..."

Cuando me di vuelta para buscarla la Mary estaba como medio kilómetro más allá... "linda la hueá"- pensé - "ahora cómo me saco a esta loca de encima". Mientras mi fan me besaba las manos, en lo que se podría entender como un extraño gesto de devoción/seducción que claramente no tendría efecto en mi homosexual ser, la Mary aparece. Afortunadamente mi improvisada fan se retiró, en eso le reprocho a la Mary su ausencia:

- "Pfffff, tai' buena pa' emergencias..." ¬¬ (carita incluída)

Seguimos bailando y bebiendo hasta que las luces iluminaron nuestros rostros desfigurados por el baile y el vodka. Subimos las escaleras tambaleándonos, hasta que por fin logramos salir. Cuando llegamos a la esquina y paré para esperar a la Mary, quien se había quedado unos metros más atrás, me di cuenta de cuan mareado estaba. Llegamos a la micro justo a tiempo para que el chofer parara eternamente a esperar más pasajeros y llenar la micro, cosa que un martes a las 5 am no es tan fácil de hacer. Mi mareo aumentaba y las náuseas se empezaban a apoderar de mi, miré a la Mary para ver si ella estaba igual o peor que yo y antes que dijera cualquier cosa, ella me mira y con la lengua algo rebelde me dice:

- Mary: "Necesito bajarme en este momento"
- Seba: "Yo también, urgentemente"
- Mary: "¿Nos devolverá la plata el tipo?"
- Seba: "Tratemos..."

Me paro y le digo al chofer, quien se había bajado a llamar más pasajeros, que necesitabamos bajarnos, que de lo contrario ibamos a dejar nuestra marca en la micro (you know what i mean), ahí nos devolvió la plata y por fin nos pudimos bajar. Nos fuimos a dar una vuelta a la manzana, algo absolutamente incoherente, pero necesario para tratar de pasar el mareo y las ganas de vomitar. Cuando pasamos detrás de un basurero la Mary no aguantó más, se arrodilló y, por lo que puedo suponer, vomitó hasta el pensamiento más íntimo que el alcohol le permitía tener. Luego del relajo, y de que con el paseito y el vomitar recuperámos un estado de borrachera más agradable, buscamos otra micro para llegar luego a casa.

Cuando nos subimos a la nueva micro la Mary iba cansada y yo felizmente recuperado, ahí es cuando la memoria me empieza a fallar. Recuerdo haberme subido, nos sentamos atrás y yo, por alguna razón, empecé a hablar solo y a cantar. Después recuerdo que nos bajamos un poco antes de lo que debíamos, caminamos a la casa de la Mary riendo a todo pulmón por algo que no logro evocar. El entrar al departamento fue otra cosa, la Mary no lograba abrir la puerta, estuvimos alrededor de media hora tratando de abrirla. Después de fumarnos un pucho para aclarar la cabeza y en lo posible la motricidad, fuimos en otro intento, el cual por fin dio sus frutos. Logramos entrar a la casa, comimos algo y después nos tiramos en la cama. Como yo no podía darme el lujo de dormir hasta la hora del infinito porque al día siguiente tenía que estudiar, decidí irme. Cuando llegué al paradero me senté a esperar la micro, la cual no pasaba nunca, razón por la que lentamente los ojos se me empezaron a cerrar. No podía estar despierto, así que empecé a pensar qué podría hacer si no podía irme a mi casa. Recuerdo haber pensado que antes de quedarme dormido me devolvería a la casa de la Mary y, para no despertarla, me acostaría en el pasto que está fuera del edificio bajo su ventana (ella vive en el primer piso). La idea es claramente incoherente, pero en ese momento me pareció totalmente adecuada y lógica. Menos mal que no la tuve que llevar a la práctica, porque al poco rato pasó la famosa micro que me llevaría hasta la cama.

Miércoles.

Al día siguiente desperté tarde, muy tarde, a eso de las 17:00. Lo peor de todo es que tenía que estudiar para el Jueves, ya que tenía examen, y la cantidad de textos que tenía que leer y re-leer no era menor. Como el cansancio del baile y el proceso de desintoxicación caló hondo, preferí ocupar lo que quedaba de día recuperádome y pasar de largo y estudiar toda la noche. Así lo hice, fue largo, frustrante y difícil. Había comido poco, me pesaban los ojos y no me podía concentrar en lo que debía, quería seguir escuchando música, bebiendo y bailando.

La noche pasó rápido, a eso de las 6:30 cerré todo, ya no quería estudiar más. Lo peor era que tenía que estar a las 8:30 tomando un examen con uno de los profes con los que hago esas mierdas de ayudantías... esas hueas' todavía no me dejaban en paz. Con todo eso en mente tomé desayuno y me fui a duchar.

Jueves.

Llegué a la U a las 8:15, con por lo menos quince minutos para repasar algo antes de que empezara el examen de mis alumnos. Subí a la sala donde lo tomarían, estaba el profe y la otra ayudante. Haciendo el cuento corto, fue todo un hueveo, el profe (con un claro Trastorno Obsesivo-Compulsivo) decidió ordenar la sala, poner lo exámenes y hacer un proceso de entrada a la sala alumno por alumno. La gracia de todo eso era que la otra ayudante los dejaba entrar, yo revisaba un apunte que le es permitido tener durante el examen, ellos dejaban todo lo que llevaban (excepto lápiz, corrector y esas cosas) adelante y luego pasaban al profesor, quien les decia dónde debían sentarse, ya que al parecer él tenía predeterminado el lugar donde cada uno de ellos tenía que sentarse. Todo ese proceso realmente me asustó, no pensé que podía existir una persona tan TOC.

Cuando llegó la hora de mi examen ya estaba cansado, no quería saber nada más de nadie, pero sabía que tenía que enfrentar lo que el destino me deparaba. Me senté, respiré profundo y empecé.

A pesar del cansacio y el vodka que todavía sentía en mi, me fue bien. Lo mejor fue que en ese momento la profe se me acerca y me felicita por unos ensayos que entregué para otro ramo que tuve con ella, así fue como supe que estaba eximido de ese examen.

Cuando llegué a mi casa de vuelta ese día, sabiendo que tenía que estudiar para el día siguiente porque también tenía examen (dos, de hecho), decidí que dormiría un poco.... fue bastante poco en realidad, dormí alrededor de tres horas. El sueño pasó por mi como si nada, desperté tan cansado como antes, pero sabía que tenía que funcionar, así que vi tele un rato, leí y huevié en internet perdiendo el tiempo como si nada me estresara... a esas alturas ya tenía decidido que nuevamente pasaría de largo estudiando. Lo hice, nuevamente no dormí, hice malabares con mil quinientos quince tazones de café para mantenerme despierto, cuestión que me ayudó a mantener la conciencia, pero que afectó seriamente mi estómago.

Estudié cuanto pude, ya que mi cabeza lo único que podía pensar era en dormir y en tener unas largas vacaciones. A eso de las 5:30 dejé de estudiar, sentía que me daban vuelta los conceptos, no quería leer más sobre la Histeria, a pesar de lo fascinante que me parece dados los diferentes ropajes que puede tomar. Con eso en mente me fui a la ducha y tranquilamente partí a la U.

Viernes.

Llegué a la sala prácticamente disociado, sentía que los últimos días habían sido uno solo, martes, miércoles, jueves y viernes se habían fusionado, un solo gran día de 96 horas, me senté y empecé a leer el examen. No era tan largo como supuse que sería, eran cinco preguntas de desarrollo, las que involucraban una intensa capacidad de síntesis, porque la profe sólo quería que escribiéramos un plana por respuesta, cuestión casi imposible si consideraba el estado en el que me encontraba y lo amplias que eran las preguntas. Hice lo que pude, espero que me haya ido por lo menos decente.

Después de salir de ese examen me esperaba un día eterno, lo terminé a las 10:45 y el siguiente era a las 17:00. Lo peor era que el de la tarde era un role playing... como odio los role playing, sobre todo cuando es en sala de espejos. Esa mierda activa mis rasgos paranoides, es que el concepto de "al otro lado del espejo" tiene algo misteriosamente persecutorio, los que han estado en esa situación tal vez me entiendan.

Estábamos con la Ale, hicimos la hora en el patio hasta que el cansancio, el desgano y la falta de sueño me hizo proponer que fuéramos a los sillones que recientemente habían instalado en la U. Fuimos y mágicamente encontramos un lugar con un montón de sillones y asientos. Cedimos a la tentación, juntamos algunos y cada uno se armó una improvisada cama. Sí queridos lectores, dormí a raja suelta en la U. Dormimos una hora y media, despertamos y empezamos a preparar la mierda de role playing, había que crear un caso y todo, así que en eso se nos pasó la hora hasta las 17:00, momento crítico que nos llevaba sin dilación a la persecutoria sala de espejo. Dí mi examen, me fue bien, un 6,0 no está mal para alguien que en cuatro días había dormido 5 horas... porque supondrán que a esas alturas ganas de actuar no tenía.

Después de la U la Pau propone que vayamos a tomar. Yeah!!, tomar, me encanta tomar. Fuimos a un antro cervecero, uno al que acostumbramos ir durante las tardes de relajo. Las niñas se rajaron porque yo andaba con los bolsillos planos. Empezamos a conversar, les conté sobre la "terapeuta del amorsh", los olores, el tratamiento sexual a distancia y tanto otro tópico abarcado por dicha persona y entre risa, horror y cerveza a mi me empieza a dar sueño. La cerveza se me fue a los ojos, llegó el sueño con todo su poder. Ya eran las 21:30 y los ojos se me caían, así que tuve que quitarle a las niñas el privilegio de mi presencia (XD).

Llegué a mi casa y dormí. Desperté el sábado a las 16:00, eso quiere decir que dormí 14 horas seguidas. Me hacía falta después de tanto circo.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Cita

"La feminidad es ante todo una cuestión de hombres, ya que descansa en su condición de deseada, condición que sólo se objetivará a través de la mirada masculina".

Emilce Dio Bleichmar.

jueves, 4 de diciembre de 2008

I'm the White Rabbit

Tanto que contar y tan poco tiempo para contarlo.

Mis días han sido adornados por unas escapadas medios locas ashí, una mujer que no dejaba de hacerme preguntas que mezclaban psicología con parapsicología -cuestión que extrañamente para ella eran similares, compatibles y complementarias-, una juerga de aquellas, un par de noches de insomnio y miles de páginas leídas, trabajos y exámanes rendidos son algunas de las cosas que han pasado por mi semana.

Ya vendrá el update oficial...

Me siento como el conejo de Alicia en el País de las Maravillas, "I'm late, i'm late, i'm laaate".

A propósito de Lewis Carroll, ¿sabían que piensan que era un pederaste y que su famoso cuento es una forma de analogía de sus aventurillas perversas?. Retorcidamente interesante, ¿no?.