jueves, 22 de enero de 2009

Remember This?

Con uno amigo estábamos hablando de libre acceso a la información, compartir vs. piratería, el proyecto de ley que hay acá, entre varias cosas más. En eso nos pusimos a recordar viejos tiempos, cuando internet no era ni un cuarto de lo que es hoy y cuando todo lo que ahí pasaba "ahí quedaba". Cómo olvidar el viejo modem, ese que al conectarse hacía un ruido similar al estrangulamiento de un gato, incesantes sonidos que anunciaban la entrada a esa maravillosa fuente de información (por no decir pornografía) que era internet. MSN era una novedad y todo lo que se hacía debía ser rápido, ya que el tener la línea telefónica ocupada durante horas no era una opción muy bienvenida por los padres.

Recuerdo el nerviosismo del primer chat, de la primera página porno y de estar constantemente pensando en la impagable cuenta telefónica que llegaría, a la que se sumaría la incontable cantidad de retos por las miles de llamadas perdidas durante todas las horas de "navegación", que más que navegación parecía un arrastrarse por la red, por la lentitud que la caracterizaba.

La Pornografía en aquella época era diferente, más sencilla, más escurridiza y mucho más prohibida que ahora. No existían cosas como xtube, pornotube ni nada por el estilo; y lo más cercano a cam4cam era Netmeeting, buscando a alguien tan cachondo que quisiera mostrarse en traje de Adán a un desconocido. Sí queridos lectores, siempre he gozado de la pornografía como quien disfruta de una obra de arte; una fotografía, un video, la desnudez impresa en un pedazo de tiempo,  guardado y atesorado como lo que es, una forma diferente de llamar la atención del "artista" que todos llevamos dentro... porque de que hay pornografía artística, la hay. Expresión que no está fuera de polémicas, porque algunos consideran el cuerpo humano como algo indigno... pero eso es harina de otro costal.

Los invito al recuerdo de esos tiempos donde internet salía de su cascarón y, para ayudarlos, les dejo un inolvidable sonido:
Incluso aquel sonido que torturaba los oídos tenía su encanto.

1 comentario:

María de los angeles dijo...

ahahah el sonido penca D: debo agradecer a la vida que desde que comencé a conocer el internerd ha sido este, el moderno, que viajaba velozmente por el cable del internet, no del telefono. ahahha.