lunes, 16 de febrero de 2009

Nada es Original

Es raro estar enfermo, o por lo menos cuando tienes alguna patología que disminuye tus capacidades motrices habituales, ya que cuando hablas con alguien tu interlocutor adopta un tono de "pobrecito", pero medio jocoso, como diciendo "es tan triste, pero a la vez tan tragicómico", cuestión que no me desagrada, de hecho me hace reir y hace que se me pase un poco la fijación con la enfermedad, cuestión tan propia de quienes padecen. Por lo menos todos han sido bastante positivos y sacan a relucir su historia sobre alguien que ha tenido un caso cercano con esto mismo, desde luego todos se han recuperado de forma completa, maravillosa y casi mágica... esas son algunas de las mentiras que los enfermos escuchamos sin mayor reclamo, porque sabemos que en algún nivel nos anima.

En relación a estas mismas circunstancias pensaba en lo quejumbroso que puedo llegar a ser; es decir, está claro que una parálisis facial no es ninguna gracia, pero tampoco estoy postrado ni tengo mayores impedimentos más allá de mi mal humor, mi poca capacidad de resignación y mi impaciencia. Pensaba en aquellos que tienen que vivir con lesiones de por vida; las personas amputadas, los parapléjico, tetrapléjicos y cuadrapléjicos... así pasó por mi mente Stephen Hawkins, no porque me pueda comparar con él bajo ningún punto de vista, sino porque él, a pesar de tener todo en contra, logró sacar provecho de lo que tenía: una mente excepcional. He ahí mi error, pierdo mucho tiempo pensando en las cosas que necesito, las que me faltan o que creo me faltan y paso por alto las que tengo, claro que esto no es una reflexión nueva, pero es diferente escucharlo o leerlo a sentirlo.

Parece cierto eso de que "mientras más se tiene, más se necesita", siempre aspirando a tener ese algo que el del lado consiguió, "algo" que nunca me interesó, pero ahora que el otro lo tiene, yo también lo quiero.

Somos egoístas de una forma extraña, pensamos más en el otro que en nosotros mismos cuando llega la hora de saber lo que queremos, como si los demás fueran un punto de comparación constante o una guía para lo que deberíamos aspirar a ser o tener. Quizás sea uno de los males propios de la vida en sociedad, una "corrupción" a priori de nuestra condición fundamental de "seres sociales"... aprendemos por imitación y parece que el aprendizaje vicario también se aplica a nuestras aspiraciones más personales (o supuestamente personales). ¿Es que estamos paralizados cuando de innovar se trata?. ¿Cómo podemos llegar a ser una versión original de nosotros mismos si todo es imitación?.

Paso mucho tiempo pensando en el tener y en el ser, como la mayoría supongo, pero lo que no logro responder es si el ser es eso o hay un algo más allá que es desconocido para la gran mayoría de nosotros. Es como la palabra "madurar", tan asociada al "crecer", ¿pero qué es madurar?, ¿es tener más?, ¿es ser "lo que siempre soñé?. Como dice Alf, tal vez crecer sólo sea la adaptación a un montón de consensos sociales, de normas y reglas que aprendemos por repetición y que están dadas por la única capacidad que fundamenta todas las posteriores: imitar.

Imitar para adaptarse y luego repetir... nada es original.

2 comentarios:

Verito dijo...

TODA LA VIDA OH,DE PENDEJOS QUE SIEMPRE QUEREMOS EL JUGUETE DEL AMIGO,MAS GRANDE EL NOVIO DE LA AMIGA Y WEAS,DESPUES EL TRABAJO DE EL DE AL LADO Y LAS WEAS KE UNO TIENE NUNCA SON SUFICIENTES Y AQUI VIENE EL ERROR "EN COMPARACION DE LOS DEMAS"
tE ENSEÑAN ESA WEA TODOS LOS DIAS,EN VEZ DE COMPETIR CON UNOS MIMSO ,SIEMPRE COMPETIMOS CON LOS DEMAS....BUENO QUE COMPETIR CON UNO MISMO ES BIEN FOME POH AJJAJA


SALUDOS

mi otro yo dijo...

Sabes entiendo lo que decís sobre eso de estar enfermo y me causaba gracia lo de esos casos que nos tiran como consueño. lo hacían en un tiempo que estuve enferma, no me comparo ni se compara con tu caso. si si cuando estamos enfermos somos un caso tanto en histeria como clinico y ni hablar para que familiares o amigos nos pongan en sus palabras cuando hablan con alguien que quizás en la punta de un dedo perdido esta pasando algo parecido.

pero es lógico tu mal humor, tu impaciencia y hasta ese querer todo lo que un otro tiene. Si supuestamente el hombre es eso, es ese querer más todo el tiempo. DEsde el bendito caso jaaj de Adan y Eva siempre se busca más.


En fin volveré luego