viernes, 26 de junio de 2009

Suena a Despedida

Ando medio alejado del blog todavía. Es una sensación que no logro superar del todo, una extrañeza que se funde con el deseo -a veces imparable- de escribir. Estuve mucho tiempo intentado hacerme de momentos para escribir y creo que ante lo que me pareció un infructuoso intento, simplemente renuncié. Además de lo anterior, se funden con eso otras cosas, circunstancias varias que me han tenido con la cabeza (y el corazón) en otra parte.

Alf hablaba sobre sentirse bien, satisfecho, no diré "feliz" porque aún parece una palabra muy grande. Que agradable es esa sensación, el poder sacar en limpio cosas, grandes cosas. Creo que en parte es por eso que me he alejado, creo que me es mucho más fácil compartir las penurias que las alegrías, porque al parecer las tristezas compartidas son más livianas... y al parecer las alegrías también, y quiero sentir el peso de esta alegría, de esta tranquilidad, esa que viene después de la lucha, o de la tormenta como dirían algunos. Estoy tranquilo y me parece que muy cercano a un estado de felicidad. Hay grandes cosas que se aproximan y, a diferencia de lo que me pasaba hace unos meses, siento que es un paso necesario y gratificante; ya no le temo al cambio tanto como lo hacía, pues lo veía como una obligación más que como una necesidad y todos sabemos que las cosas que se sienten impuestas difícilmente se pueden llegar a sentir como propias. No tengo claro el por qué de este cambio de perspectiva, quizás sea por lo inminente de aquella situación, pero más que por eso, me parece que el haber logrado sobrevivir -y muy satisfactoriamente, dicho sea de paso- al último semestre universitario, con todas las ansiedades que me producía, provoca cierta sensación de logro en mi que hace tiempo no sentía.

El cerrar ciclos y terminar etapas es algo que hace mucho tiempo no me pasaba, ha sido un largo ciclo universitario, de mucho trabajo, aprendizaje y autodescubrimiento, cuestión que ha hecho a este proceso un verdadero viaje, con sus altos y bajos, grandes dificultades, risas, encuentros y desencuentros. Creo que cierro esta tal vez no tan pequeña parte de mi vida con un balance muy positivo, con alegría y, sobre todo, con muchas ganas de encarar lo que viene y comenzar el último periodo de este proceso.

Durante todos estos años he conocido a personas maravillosas, no sólo hablo de mi formación profesional, si no que también de lo que esa formación y sus aventuras y desventuras ha provocado, por ejemplo el haber abierto este espacio de desahogo, el que me ha permitido conocer a varias personas, interesantes todas, las que de una u otra forma me han mostrado distintas facetas sobre lo que significa vivir; la vida en sus distintas etapas y colores; distintas perspectivas profesionales, emocionales, intelectuales y espirituales.

Al leerme siento que esto podría considerarse una despedida, pero no es así, es sólo mi manifiesto, mi forma de agradecer y de expresar la satisfacción que en este momento siento en relación a lo que he hecho, que a pesar... no, no a pesar, gracias a los errores y desvíos que he cometido, me he podido expresar, escribir y aprender... y mucho.

Estoy tranquilo, feliz, satisfecho y con grandes expectativas sobre lo que me depara el futuro cercano, sobre las piedras que tendré que esquivar y con las cuales el tropiezo será inevitable.

Atento y agradecido espero.

2 comentarios:

Andrea dijo...

Y es bonito leerte asi, optimista y agradecido, preparado para tropezar las veces que sean necesarias. Un beso!

alfredo dijo...

los finales de ciclos son complejos. el terminar la U nos deja en un estado de no saber nada, pero hay que seguir. si tienes suerte, lo que viene sera mejor.

cerrar etapas es una crap, pero la vida nos lleva a eso, asi que a disfrutar lo ultimo que queda, para despues ingresar al feo mundo de los adultos.

saludos