jueves, 30 de julio de 2009

Ya no más Palabras, ¡¡¡Más Fotos!!!



Fotos de la visita de W.


En pleno jugando con los artilugios de W. Con esa foto siempre le pasaba que le decían: "Oye, yo conozco a alguien así!". PLOP.


No comments.


J parece extraterrestre, esas de "Mars Attack" ¡¡Nek, nak, nak!!.


Sugar rush absoluto. Colgando de la ventana del auto mientras J posaba "sexy" (favor notar las comillas).


Una de las víctimas de nuestra gula.


Uno de los intentos de J de encontrar un arbusto en plena avenida Perú. Encontró este, tenía olor a pichí de gato y tuvimos que acomodarmos como pudimos para la foto (a W le temblaban las cañuelas).


A lo James Bond, todos preparándonos para la Misión Imposible que sería comernos una torre de helado del Bravissimo después de las dos pizzas familiares que ya circulaban por nuestro cuerpo.


Estas sí que son los ángeles del Sharlyrsss de la Quinta Regiómss.


W, posando ultra "loli-loleins" (como dice ella) con M en pleno Pizza Hut.


A medio camino de la comilona interminable. Se ven nuestras caras más hinchaditas, hay que decirlo.

W, vuelve proooooonto, que ya me veo en necesidad de otro sugar rush!!!.

miércoles, 29 de julio de 2009

Alerta: Twitter a la Vista


Lanzaron una pregunta que no me atreví a contestar, un simple "oye, ¿alguien de acá usa Twitter?". No me atreví a decir que sí. El por qué es algo que me sigo preguntando, pero creo que es porque siento los Tweets son incluso más personales que las entradas de los blogs, a pesar de su brevedad... incluso puede ser que sea debido a su brevedad ese mayor grado de "personalización". ¿Cómo aparentar en tan sólo 140 caracteres?, ¿cómo mentir en tan pocas letras?... ¿para qué mentir en tan breve espacio?.

Twitter tiene la capacidad de abrirse paso a tus quehaceres cotidianos sin que puedas notarlo. Nadie piensa de buenas a primeras cuánto revelamos al escribir tan poco, pero si agarras un Twittero adicto (como la mayoría de quienes usamos dicho chiche tecnológico) puedes hacerte una clara idea de su vida cotidiana, de qué hace, dónde va, dónde almuerza, cuando sale, cuando está, es una ventana virtual bastante indiscreta, un arma de doble filo, un lobo con piel de oveja... pero me gusta y no puedo dejar de usarlo (y no es que no haya tratado).

Me pregunto cuánto he revelado, cuántas cosas he dicho de las que me podría arrepentir. ¿Qué pasaría si revisara todos los Tweets que he escrito?, probablemente me daría vergüenza, me reiría un poco y me sonrojaría otro poco. Twitter se parece un poco a ese típico llamado de borrachera a las 4 am, no piensas que pueda delatar mucho, no pronuncias bien, no articulas ni hilas correctamente ni una sola oración, pero lo cierto es que decimos (porque me ha pasado varias veces) bastante más de lo que en cualquier otro momento nos permitiríamos. Creo que esa es la misma dinámica en la que funciona Twitter: no haces ni dices mucho, pero al mismo tiempo confiesas más de lo que crees.

A diferencia de Twitter, los blogs te dan el tiempo y el espacio suficiente para dar rienda suelta a la censura, con algunas excepciones, claro está, pero censura al fin y al cabo; borras un poquito aquí, pones un poquito allá, corres esto para arriba, esto para abajo, etc. Las entradas nunca se corresponden totalmente a la que fue su idea original, van cambiando en la medida que se van escribiendo, se van pensando y transformando. Los Tweets no dejan ese espacio, a lo más acortas un par de palabras para que tu pensamiento, tu quehacer o lo que sea que escribas se corresponda con esos 140 caracteres.

La prisa y gusto de responder a ese simple "What are you doing?" es lo que nos quita de vista el gran cuadro que cada uno de nosotros entrega con los tweets. Y sí, es esa dificultad de darle tiempo a la autocensura lo que me asusta (pero me gusta) de Twitter.

jueves, 23 de julio de 2009

La Memoria como Mapa


El fijar en papel los lugares que existen y, sobre todo, los que se visitan, surge por la necesidad de dejar una huella material de aquella memoria, de dejar impreso el trazado de un recorrido y poder revivir así aquel viaje que alguna vez fue emprendido. Esto no sólo permite el recuerdo, sino que también la transmisión de esta memoria, de ese saber conseguido durante el trayecto.

Podríamos pensar que la memoria también es en sí misma un mapa, un grupo de huellas que leídas en conjunto dejan de manifiesto aquello que hemos vivido, los lugares en los que hemos estado y las personas que nos han acompañado. Quedan los restos de las vivencias, quedan los pasos de la impresión de nuestras vivencias como caminos en un mapa, los que podemos recorrer una y otra vez para buscar aquel lugar al que nos gustaría volver. Alguien podría decir que los recuerdos no son nada parecido a un mapa, que los recuerdos no son la copia fiel de aquello que está, como sí lo podrían ser los mapas, pero el mapa tampoco es el territorio, así como el recuerdo tampoco es aquello que evoca. La memoria, así como el mapa, es una representación, una versión de lo que está o alguna vez estuvo, ambas son estructuras narrativas y, es más, me permitiría decir que son experiencias narrativas, ya que ambas surgen por la necesidad de concentrar, en un lugar distinto al original, la dimensión del tiempo y el espacio, lugar en el que también está implícita la dimensión de la experiencia. Ambas son historias construidas, una verdad que tiene forma de ficción.

La memoria y el mapa también incluyen el tiempo futuro. En el mapa podemos prever los obstáculos que como viajeros encontraremos, y en los recuerdos podemos anticipar las vivencias que tendríamos de volver a aquello que rememoramos. "Si podemos describir la Tierra, es porque en ella hemos proyectado el cielo” y esto es porque más allá de lo geográfico que está involucrado tanto en la memoria como en el mapa, el carácter narrativo de ambos es signo de su posibilidad constructora de una visión y una versión de la realidad.

Los mapas se sitúan en el límite entre dos geografías, la de la parte y la del todo. El mapa, como una parte, es una versión del territorio, y como un todo al ser una forma de escribir, una tentativa de simbolizar al territorio de forma completa, intentando abordar su riqueza en forma de mapa, es decir, de signo, por tanto, se inscribe como una forma de comunicación, de lenguaje a través de símbolos cartográficos. El mapa habla del y con el territorio y esta necesidad de decir el territorio surge porque simplemente no hay mundo fuera de las palabras, es este acto de decir la superficie el que permite que nos apropiemos de lo objetivo a través de lo simbólico, un acto de subjetividad que se instaura como la única forma de hacer el territorio accesible a todos, incluso para aquellos que nunca han estado en aquel lugar.

Al igual que en las palabras y la memoria, los mapas despiertan el deseo de vivirlos desde dentro, de encontrar el propio camino entre sus signos, de recorrerlos y perderse en ellos. La descripción de los recuerdos remite a la descripción de la geografía interior, del lenguaje a través del cual se lee e interpreta y que deja huellas similares a las que encontramos en estos retazos interpretados de territorio.

miércoles, 22 de julio de 2009

Optimus Prime Mode: ON


Fuente: Pijamasurf. @alf__

"La realidad es indistinguible de la ficción: el gran hechizo de Hollywood, como un implante cerebral radioeléctrico, se transmite por el mundo y, aunque la imaginación posiblemente sea lo más cercano a la divinidad, a veces creer en las quimeras del starsystem y querer ser como ellas tiene efectos devastadores, una intoxicación tautológica: delirium fantasticum.

Tal es el caso de un niño de 14 años de la provincia de Sichuan (la misma que fue sacudida hace un año por un terremoto), el cual empezó a beber gasolina para convertirse en un “guerrero valeroso” al igual que Optimus Prime, el protagonista transmetálico de Transformers. El niño vio por primera vez la película cuando tenía 9 y lo impresióno tanto que decidió beber gasolina para obtener energía y emular a sus ídolos animados.

Sus padres le llamaron la atención después de que notaron que olía al gas de los encendendores y que la gasolina en su motocicleta estaba desapareciendo. Lo sorprendieron en el acto y guardaron con candado la motocicleta, pero el chico empezó a robar gasolina de los vecinos. Después de que los padres se enteraron de que su hijo bebía dos botellas de gasolina al día, lo llevaron al hospital y el doctor le explicó que no podía obtener poderes supernaturales, pero que en cambio ya tenía un desorden mental y una “fuerte dependendia a la gasolina”.

“Después de que mi hijo empezó a tomar gasolina su inteligencia disminuyó dramáticamente y dejo de poder sumar y restar números dentro de una cantidad de 100. Antes era un niño muy inteligente, que hasta podía reprarar el televisor. Pero ahora ya no sabe la respuesta de cuánto es 7 más 17″, dijo su padre.

La película Transformers 2 ha rotó todos los récords en su estrenó en China superando a Titanic como la película más taquillera de la historia".



Y piensan que el niño antes era "muy inteligente"... claro, tan inteligente como para empezar a tomar gasolina para convertirse en transformer. Einstein, watch your back!.

Que cómico como al final dan la reseña de Transformers 2, ¿qué irá a hacer el pendejo ahora?.

Servicio al Cliente

Faltan sólo un par de días para el D-day con el novio y sus amigos. Hoy estuve haciendo las averiguaciones correspondientes sobre el bus, el pasaje y los horarios de salida. Nada fácil resultó ser eso, porque al parecer en Chile todavía tenemos grandes problema con eso que llaman "Servicio al Cliente". No creo que sea tan difícil tener una palabra amable, darse el tiempo de escuchar bien una pregunta para posteriormente poder dar una respuesta correcta y coherente. Resulta que llamé infinitamente a varias empresas de transporte público interurbano y en la mayoría recibí un trato que me hacía caer en la categoría de "molestia" para mi interlocutor, pero por sobre todo, lo más curioso y patético del caso era la conversación.

Ejemplo:

- Telefonista: Empresa X, buenas tardes.
- Yo: Buenas tardes, quería hacer una pregunta..
- T: Dígame...
- Y: Quería saber si desde el terminal de Viña hay buses hacia El Tabo.
- T: Déjeme consultar en el sistema.
- Y: Ok.

(varios segundos después)

- T: ¿Aló?
- Y: Sí...
- T: Sabe que no tenemos buses de Algarrobo a El Tabo...
- Y: No, no es eso, quería saber si salen buses DESDE Viña hacia El Tabo o Algarrobo
- T: ...Pero si le acabo de decir que no.
- Y: Disculpe, pero usted me dijo que no habían buses desde Algarrobo a El Tabo, lo que a mi me interesa es llegar desde Viña a Algarrobo, ¿me entiende?.
- T: (Silencio)
- Y: ....
- T: Déjeme consultar.
- Y: Ok.
- T: ¿Cómo me dijo?, ¿de El Tabo a Algarrobo? (con tono de molestia)
- Y: Ahhh ya, parece que no nos estamos entiendo, no se preocupe, muchas gracias.

Sin despedirse T (no sé si T de telefonista o Tonta, pero bue...) colgó, sin el más mínimo "Hasta luego" o un "Disculpe por ser tan tarada". Que vergüenza. Por lo menos, después de varios intentos y telefonistas tan o más desagradables que esa, logré conseguir la información que necesitaba. Al parecer se piensa que trabajar en servicio al cliente es un derecho de cualquier persona y pueden hacerlo como quieren, pienso que es lo opuesto, deberían ser muy selectivos con las personas que tienen contacto con clientes, ya que mal servicio al cliente deja una mala imagen como corporación, cuestión que puede destruir a una empresa. No entiendo en qué piensan las personas que contratan al primero que se les cruza por delante para hacer este tipo de trabajos. Creo que toda empresa de servicio debería aplicar técnicas de selección de personal, sobre todo para aquellos puestos que están en relación directa con los clientes, mientras esto no sea así, tendremos que acostumbrarnos a pasar estos malos ratos.

No he preparado nada aún para la aventurilla del fin de semana...

lunes, 20 de julio de 2009

Ideas Sueltas

- Hablamos con novio. Hace rato que está programando el fin de semana de su cumpleaños y él con unos amigos arrendaron una casa en la playa. La idea es que nos vayamos y pasemos todo el fin de semana juntos, pero el problema radica en que no sé qué tanto me acomode pasar tres días en un lugar que no conozco con personas que no conozco (aparte de él, claramente), sobre todo porque es la primera vez que estaremos tantos días juntos y surge la pregunta "¿nos aguantaremos?". Y no es tanto por él, ya que debo decir que es un amor (XD), es más que nada por sus amigos, de quienes sólo tengo referencias al aire. Otro punto que me hace dudar es que nunca he tenido eso que se podría llamar "espíritu de aventura", no soy de los que se va a acampar, no soy de los que duerme en cualquier parte, no soy de los que puede tirarse en un saco de dormir y pasar una plácida noche; al contrario, soy de los que necesita saber en qué cama, con qué ropa y, de ser posible, con quien voy a dormir... es que tengo mis mañas y compartir pieza con unos extraños (de hecho con cualquier persona que no sea mi pareja) no está dentro de los márgenes de mis compulsiones y rituales. El problema de todo esto radica en que este es un compromiso del cual claramente no puedo salir, no puedo dejar de ir al cumpleaños de novio sólo por mi falta de flexibilidad. En fin, me complica.

- Estuve toda la tarde con W y J. Mañana es el último día de W acá, así que queremos aprovecharlo, aunque hoy, cuando ya me venía, J recibió una muy mala noticia de M, su marido, así que resulta una incógnita el saber cómo estarán los ánimos para mañana. Anyway...

- W vino con todo su aparataje Mac, me gustó el Macbook, tiene un qué sé yo atractivo. Traté de explorarlo, pero no me era muy fácil, ya que tiene el OS en Noruego. De todas formas es un placer meter mano en ese computador, es tan estéticamente amigable.

- Tengo algunas de las fotos que sacamos. Debo confesar que muy pocas son "publicables", incluso debería pedirle "permiso" a los involucrados para postear las que considero "decentes" (tanta comilla en tan pocas líneas).

- Estaba leyendo un escrito que hizo mi amiga sobre el poder de las palabras, ella es evangélica y ese fue el tema de su prédica (¿así se dirá?) de hoy en su iglesia, así que está escrito desde una perspectiva bíblica. Lo leía y pensaba en que, a pesar de la distancia obvia, es muy analizable desde el psicoanálisis. Sería interesante el pensar ambas cosas y tratar de ver los puntos en común. Tal vez escriba sobre aquello pronto.

- Tengo un pedazo de algo entre los dientes que no me puedo sacar.

- Creo que dormiré, ya son las 3:27 hrs.

viernes, 17 de julio de 2009

W

Han sido días espectaculares.

La visita de mi más antigua y muy querida amiga ha sido un placer de aquellos que no se acostumbran. Los recuerdos, la comida, las anécdotas y los ataques de risa (con llanto y calambres abdominales incluidos) son cosa de cada día. El miércoles llegó, se está quedando en la casa de otra amiga y hemos aprovechado cada día como si fuera el último.

Hoy fuimos a comer pizza, tradición de cada visita que W hace a Chile. El destino: Pizza Hut; el menú: Palitos de ajo y dos pizzas familiares, una Super suprema y una Tejana (sí, nos gusta comer hasta el asco). Conversábamos mientras esperábamos y cuando caímos en cuenta, habían pasado 40 minutos y ni señales de nuestro pedido. "Ah nooo" -dice J- "Yo voy a reclamar". Partió y, cuento corto, después de unos minutos de queja el encargado del local nos dice que no nos cobraría una de las pizzas para compensar las molestias causadas. Great!. Comíamos, comíamos, conversábamos y conversábamos y cuando llega la cuenta, ¡SORPRESA!, no nos cobraban ninguna de las dos pizzas. Great x 2!!. La suerte estaba de nuestro lado y, para seguir la tradición, luego de tan abominablemente exagerada ingesta, el postre nos llevaba al Bravíssimo.

Como no nos cabía ni un suspiro, decidimos ir a caminar, nos sacamos algunas fotos para ayudar a la memoria y, al rato, nos pasamos a la heladería en cuestión. Aún estabamos algo satisfechos (muy), pero las tradiciones hay que seguirlas y, como bien dice W, "si vamos a comer en exceso, lo vamos a hacer bien", nos pedimos el helado más excesivo y obscenamente abundante del menú. Cuando llegó el pedido, con una rapidez digna de admiración -a diferencia de Pizza Hut-, no pudimos evitar el lanzarnos una mirada que combinaba la sorpresa, la complicidad y algo de asco ante el tamaño de los platos. Comimos, al parecer mecánicamente, porque ninguno se dio cuenta cuando habíamos terminado aquellos inmoralmente desmedidos postres. Resultado: No nos podíamos poner de pie. Como pudimos caminamos hacia el auto y en cuanto la gravedad afectó nuestros atiborrados e hinchados estómagos, las náuseas se hicieron presentes. "Si camino vomito, si camino vomito", decía W y sí, yo sentía lo mismo, cada paso me acercaba más al repulsivo y vergonzoso acto de devolver lo comido en plena vía pública. Respiramos profundo y caminamos con una lentitud digna de la admiración de la más lenta tortuga y aún así nos fue difícil, sobre todo porque ante nuestro asco, M, también asqueado, pero al parecer en menor medida, nombraba incansablemente grasosas comidas cuyo olor podía evocar, estímulo ante el cual el recién ingerido helado luchaba por devolverse y mirar las estrellas. Logramos evitar tan indigno acto y nos subimos al auto.

El viaje de vuelta estuvo plagado de ataques de risa ante las fotos que sácabamos. Con una creatividad que sólo puedo justificar por los altos niveles de grasa y glucosa en la sangre, hacíamos las poses más extrañas que un auto puede permitir, cuestión que incluye el colgarse de las ventanas y sacarse fotos cabello al viento al más propio estilo de una propaganda de shampoo, todo esto ambientado por una de las canciones favoritas de W, esas de infancia, la que escuchábamos en nuestros días de colegio. Acalambrados por las carcajadas, todavía con asco, apenas caminando, aún tarareando "Pink" de Aerosmith y esperando lo que se vendrá mañana (al parecer ir a jugar bowling), llegamos a nuestros respectivos hogares.

Las fotos las subiré en cuanto las tenga a mano... bueno, las dignas, porque hay algunas que mejor ni nombrarlas.

Pink- its my new obsession
Pink its not even a question,
Pink, on the lips of your lover, cause
Pink is the love you discover

Pink as the bing on your cherry
Pink cause you are so very
Pink its the color of passion
cause today it just goes with the fashion

Pink it was love at first sight
Pink when I turn out the light
Pink gets me high as a kite
And I think everything is going to be all right
No matter what we do...

Tonight you could be my flamingo
coz pink is the new kinda of lingo
Pink like a deco umbrella
Its kink - but you dont ever tell her

Pink it was love at first sight, and
Pink when I turn out the light
Pink gets me high as a kite
And I think everything is going to be all right
No matter what we do tonight

I want to be your lover
I wanna wrap you in rubber
As pink as the sheets that we lay on
Pink its my favorite crayon, yeah

Pink it was love at first sight
Pink when I turn out the light
Pink its like red but not quite
And I think, everything is going to be all right
No matter what we do tonight

domingo, 12 de julio de 2009

La Imagen se Convierte en Voz

Hay imágenes que evocan cosas, hay otras que satisfacen al observador simplemente por su valor estético, la mayoría de las veces una fotografía no logra aprehender el valor de aquello que captura. Pareciera que una fotografía fuera el intento de apresar aquello que queremos retener, de eso que queremos atesorar, y es que a veces el recuerdo es insuficiente; la memoria falla y su capacidad de re-construir las imágenes no siempre está a la altura de nuestras expectativas.

¿Cómo puede la memoria capturar los momentos? El recuerdo es una reedición de aquellos momentos que se han plasmado en nosotros, de lo vivido, lo visto y lo sufrido, es por esto que no podemos evitar el sesgo, es imposible eludir la transformación que aquellas percepciones sufren al evocarlas. Aquí radica el valor de la fotografía como elemento a través del que nos permitimos el recuerdo de una forma más fidedigna, atrapamos imágenes y momentos a través del lente de una cámara, una impresión, una estampa, una huella que permanece para nuestro deleite. ¿Pero es tan certera la fotografía?, ¿es infalible su memoria? Curioso es el poder pensar este “instrumento del recuerdo” como un infalible. Antiguamente se pensaba que las fotografías robaban el alma a quienes eran retratados, un artefacto de tal poder que capturaba no sólo la imagen, sino que también la esencia, ¿es la fotografía capaz de capturar lo efímero?

Intuyo que el valor de la fotografía no radica en el retrato en sí. Sospecho que su valor está dado por lo que el proceso involucra, por la capacidad que tienen de cobrar significado en un momento otro, esa capacidad de reeditarse en una segunda escena distinta a la primera, re-significarse constantemente y según quien la observe. Su valor radica en su carácter de signo.

Si esto es así, entonces ¿qué es lo que vemos en una fotografía?, ¿vemos el signo o el significado que le atribuimos? El fuego, por ejemplo, está cargado de muchos significados, como pasión, como destructor, como purificador, etc., pero ¿qué es el fuego?, ¿podemos capturarlo y observarlo?, ¿puede ser reducido a sus cualidades como elemento?

Su asombrosa capacidad hipnótica, esas que tantas veces nos ha tenido por largos minutos observando su irregular danza, queda detenida y retenida en la imagen, en esa fotografía que, si la observamos detalladamente, puede transmitir algo que sobrepasa el significado. Sus aristas, sus vértices y su irregularidad transmiten una textura, una fuerza que permite crear. Las llamas con sus amarillos, rojos y anaranjados colores comunican una fuerza que queda entre paréntesis, suspendida en el tiempo, sostenida sin palabras en esa noche que las envuelve; un tiempo detenido, una pausa necesaria para admirar su fortaleza y su esporádica vida, esa tan llena de vigor.

Varios troncos alimentan este fuego, conjuran su calor para aquellos que quieran y puedan sentirlo y llenarse con él. Esa madera cumple un noble propósito, el de dar vida a estas llamas, ¿son ellos los que realmente contienen el potencial de este fuego?

Cada brazo de esta llamarada habla de forma distinta sobre esta fogata, en cada uno de ellos hay palabras, hay un trozo de historia que dice algo sobre su existencia, es quizás este el poder de esta fotografía, el darle voz a la fugaz vida de este fuego, ¿qué dicen? Parecieran hablar sobre una vida breve, pero rica, sobre su momentánea existencia, donde estos brazos se levantan hacia la noche, ¿es esto una celebración de su corta presencia?

Es esta fotografía la que invita a la memoria sobre su corta vida, la que intenta detener el olvido y nos llama a escuchar esa voz, ese momento, leer ese tiempo entre paréntesis, el que a su vez nos invita a re-construir con estos pedazos de tiempo un momento, la historia de una vida que se envuelve en este fuego.

¿Esta escrita esta historia? A veces suponemos que los significados están presentes en las cosas, pero vislumbro que las palabras de esta vida están en la imagen, que las palabras que se dicen de ella están ya dichas por ella y que quien la vea sólo será el receptor y posterior emisor de tan potente mensaje, de tan vital historia. La imagen se convierte en palabra y su voz habla del tiempo, de su brevedad y su transformación, de un cambio que la imagen capturada no nos permite observar, pero que podemos entrever. Es de esta forma en la que se construye la historia de una fotografía, con la fuerza de la imagen, de ese momento efímero que fue capturado por el lente de una cámara. En esta ilustración hay palabras, su valor estético se encarna en significantes que intentan transmitir su valor, las que como un mapa guían a quien la observa en un relato, lo movilizan, lo invitan a transmitir y viajar por los senderos de esta memoria imaginaria, porque su realidad nunca será conocida, sólo podrá ser re-construida.

Something About Us


It might not be the right time
I might not be the right one
But there's something about us I want to say
Cause there's something between us anyway

I might not be the right one
It might not be the right time
But there's something about us I've got to do
Some kind of secret I will share with you

I need you more than anything in my life
I want you more than anything in my life
I'll miss you more than anyone in my life
I love you more than anyone in my life
________

Gracias por la canción (L).

viernes, 10 de julio de 2009

Penumbra

Me envuelve la penumbra de mi cuarto.

La oscuridad tiene algo acogedor que me es difícil explicar. Hubo un momento de mi vida en el que me reconcilié con las sombras, me dan una sensación de calidez, un abrazo oscuro que me toma y me tranquiliza, me mece y suaviza la rudeza de lo que la claridad nos muestra a pesar de nosotros mismos. Amo la paz de la noche, amo escribir en esta tranquilidad, en la que los ensordecedores sonidos del día han dado paso al silencio.

Al parecer es cierto que hay momentos en la vida en que se nos permite ver todo con otros ojos.

T-É-T-R-I-C-O

Para aquellos que en mayor o menor medida padecemos de Coulrofobia (miedo irracional a los payasos), el siguiente video será absolutamente terrorífico. No es que sea completamente fóbico ante tales representantes del mal, pero no puedo evitar el desagrado cuando me encuentro en presencia de estos entes. Racionalmente comprendo que son personas maquilladas y disfrazadas, que es un oficio, etc, etc, etc., pero simplemente hay algo que no puedo superar, los detesto, me dan una sensación de miedo, tristeza, suciedad y maldad. Completamente irracional, lo sé.

La primera sensación de terror ante los payasos que puedo evocar es luego de haber visto "It", película de principios de los noventa que está basada en una novela del genial Stephen King y que me tuvo una semana completa con pesadillas. De hecho, en un afán terapéutico, hace un par de años me propuse verla, lo hice y superé en parte el desagrado que estos entes me provocan, pero no completamente. Incluso ahora, escribiendo estas líneas, pienso en poner alguna fotografía de dicho payaso, pero la sola idea de entrar al blog y ver esa cara me parece intimidante.

Dejo video de una terapia C-C (al parecer es una Desensibilización Sistemática, aunque bastante breve -o mal aplicada- porque le enchufan el payaso rápidamente... Alf podría dar más señales de aquello).

En fin, he aquí el terrorífico procedimiento:


domingo, 5 de julio de 2009

In the Middle of the Night

¿Por qué cuando estamos borrachos todo parece más simple?.

Estoy borracho, luchando por lorgrar escribir e incluso el esfuerzo me parece infructuoso, pero lo sigo porque también siento que es parte de la forma en la que ahora me estoy sintiendo. Lucho por escribir bien, lucho por intentar comunicar lo que ahora siento, de hecho, ahora escribo con los ojos cerrados y no cambiaré nada de lo que esté equivocado. Creo en el acto de dejar rastro, de dejar una huella, pero no para la posteridad, si no que para la propia recopilación de la vida, así como la quinceañera siente que el diario de vida la habla, la dice, yo siento que me hablo a través de esto. Siento que por fin, a través de mi incipiente (tal vez no tan incipiente) alcoholismo he logrado recuperar este espacio, ahora es mio. A la mierda los intrusos.

Siento que amo más que nunca lo que amo. Cierro los ojos y estoy en otro lugar, estoy en la escritura, por fin siento a la escritura como la sentía antes, como un espacio en el que no me vacío, al contrario, un espacio en el cierro los ojos y soy, me lleno. Soy en la escritura, soy en la borrachera. ¿Existe un confesionario más personal que el alcohol?, creo que no, soy un creyente del néctar, entre muchas otras cosas. I wake up in a dream in the middle of the night.

Mis vicios y yo, que verdad más absoluta, que sinceridad es la que revelo, que confesión más brutal, que verdad es la que muestro a través de la ficción de mis escritos. Nunca mis lectores podrán conocer la verdad de este momento, sólo podrán a acceder a ella a través de la ficción de mis letras, de mi invención, de la mentira y el sesgo que transmiten mis palabras. Que tristeza siento por aquellos que leen y terjiversan, que pena por esos que buscan y no encuentran, por aquellos que nunca podrán sentir la verdad de mi mentira.

Cómo divago en cada letra que leo y que intento no pensar. Me pienso en el viaje que hago cuando cierro los ojos, cuando me imagino en aquel lugar que ahora la inmovilidad de mi borrachera me permite, esa inmovilidad física, pero no mental. El alcohol mueve la cabeza, mueve todo aquello que se queda inmovil ante la presencia de la conciencia, de la razón.

Ve más allá, siente más allá, ama más allá in the middle of the night I fly over rooftops.

Que momento, que droga, que sensación, ¿cuántos han sido fumados?... ¿cuántos han sido drogados?.

Humo.

Tú eres mi compañero... fly and fly and fly.

miércoles, 1 de julio de 2009

Falta Tantito

Cuando creía que las responsabilidades universitarias se retiraban, me encuentro con la desagradable sorpresa de que las susodichas vuelven más fuertes que nunca. Hacer ensayos no es algo que me desagrade, de hecho me produce placer escribir, relatar, pensar, dar vueltas ciertas cosas e incluso intentar sorprender, pero cuando se tienen que hacer cuatro ensayos, sobre temas similares, la imaginación empieza a desfallecer. Y es que es difícil intentar escribir sobre asuntos que se tocan en más de alguna de sus aristas y hacerlo de forma original. "Abrir" los temas, es una petición que me hago al momento de escribir sobre algo, mostrar diversos aspectos y encontrar algunos que no hayan sido pensados por la mayoría de quienes, al igual que yo, se ven en la obligación de cumplir con la misma tarea. Esto no resulta una tarea sencilla cuando las fuerzas, la imaginación y las ganas flaquean.

Estoy en pleno proceso de descanso neuronal, ese periodo donde las obligaciones emprenden la retirada y el cerebro, al borde de izar bandera blanca, tiene por fin un respiro... o eso creía. Me veo ahora en la obligación de escribir, lo que no me agrada para nada, me gusta escribir por necesidad, por deseo, no por la amenaza de la calificación, la cual activa las características punitivas de mi Pepe Grillo (a.k.a Superyó).

La inspiración se pierde dentro de las amenazas superyoicas, me retiraré a meditar sobre mis deberes.