miércoles, 1 de julio de 2009

Falta Tantito

Cuando creía que las responsabilidades universitarias se retiraban, me encuentro con la desagradable sorpresa de que las susodichas vuelven más fuertes que nunca. Hacer ensayos no es algo que me desagrade, de hecho me produce placer escribir, relatar, pensar, dar vueltas ciertas cosas e incluso intentar sorprender, pero cuando se tienen que hacer cuatro ensayos, sobre temas similares, la imaginación empieza a desfallecer. Y es que es difícil intentar escribir sobre asuntos que se tocan en más de alguna de sus aristas y hacerlo de forma original. "Abrir" los temas, es una petición que me hago al momento de escribir sobre algo, mostrar diversos aspectos y encontrar algunos que no hayan sido pensados por la mayoría de quienes, al igual que yo, se ven en la obligación de cumplir con la misma tarea. Esto no resulta una tarea sencilla cuando las fuerzas, la imaginación y las ganas flaquean.

Estoy en pleno proceso de descanso neuronal, ese periodo donde las obligaciones emprenden la retirada y el cerebro, al borde de izar bandera blanca, tiene por fin un respiro... o eso creía. Me veo ahora en la obligación de escribir, lo que no me agrada para nada, me gusta escribir por necesidad, por deseo, no por la amenaza de la calificación, la cual activa las características punitivas de mi Pepe Grillo (a.k.a Superyó).

La inspiración se pierde dentro de las amenazas superyoicas, me retiraré a meditar sobre mis deberes.

No hay comentarios: