domingo, 17 de enero de 2010

Para Piñera

Look inside
Look inside your tiny mind
Now look a bit harder
Cause we're so uninspired, so sick and tired of all the hatred you harbor

So you say
It's not okay to be gay
Well I think you're just evil
You're just some racist who can't tie my laces
Your point of view is medieval


Fuck you
Fuck you very, very much
Cause we hate what you do
And we hate your whole crew

So please don't stay in touch

Fuck you
Fuck you very, very much
Cause your words don't translate
And it's getting quite late
So please don't stay in touch

Do you get
Do you get a little kick of being slow minded?
You want to be like your father
It's approval your after

Well that's not how you find it

Do you
Do you really enjoy living a life that's so hateful?
Cause there's a hole where your soul should be
Your losing control of it and it's really distasteful

Fuck you
Fuck you very, very much
Cause we hate what you do
And we hate your whole crew
So please don't stay in touch

Fuck you
Fuck you very, very much
Cause your words don't translate and it's getting quite late
So please don't stay in touch

Look inside
Look inside your tiny mind
Now look a bit harder
Cause we're so uninspired, so sick and tired of all the hatred you harbor

Fuck you
Fuck you very, very much
Cause we hate what you do
And we hate your whole crew
So please don't stay in touch

Fuck you
Fuck you very, very much
Cause your words don't translate and it's getting quite late
So please don't stay in touch

jueves, 14 de enero de 2010

¿Así queremos Chile?

En el 13er capítulo de la franja televisiva, todavía disponible en el sitio web del candidato presidencial, el médico Pablo Araya Baltra propuso a la carta de la derecha levantar hospitales y repartir más remedios a los pobres. Pero el asesor de Sebastián Piñera tiene un largo prontuario: acoso sexual, negligencias médicas y falsificación de documentos. Sus víctimas están sorprendidas con su presencia en la campaña y la posibilidad que participe en un eventual gobierno del controlador de Lan.

Lea el artículo completo: La Oveja Negra de Piñera

Ampliando el Vocabulario I

Sorprendida = Monja en llamas
Ondeando = ¿Dónde estoy?
Inestable = Mesa norteamericana de Ines

miércoles, 13 de enero de 2010

martes, 12 de enero de 2010

La Realidad sobre Piraña

Por favor, este domingo vote pensando en Chile como un país, no como una empresa. Queremos un Presidente, no un gerente.

jueves, 7 de enero de 2010

Perfil de Sebastián Piñera

Por Pamela Jiles

Antes de conocer a Sebastián Piñera tuve el placer de departir con su
padre, don José, que en plena dictadura me invitaba a tomar el té a su
departamento en El Golf. También conocí a don Bernardino, su tío cura, cuando yo era una adolescente y mis abuelos lo contrataban para decir misa a nuestro
fundo familiar.

A Sebastián Piñera lo conozco hace dos décadas. Lo entrevisté unas
diez veces por lo menos: lanzándose en parapente, cocinando huevos
fritos, afeitándose semi desnudo en el baño principal de su casa de
Camino La Viña -debo consignar que yo estaba completamente vestida-,
en un set con bailarinas emplumadas, ejercitando su laxa musculatura
en un gimnasio, acompañado de dos de sus hijos, o mostrándome su
dormitorio y su enorme cama matrimonial.

En materias sociales, legislativas, económicas o de política
internacional, Piñera es conocido entre los periodistas como
"livianito", un señor con ideas más vistosas que profundas, que no se
sale de un decálogo de frases populistas. En cambio, cuando se exhibe
como personaje mediático, se convierte en un entrevistado creativo,
generoso, articulado, dispuesto a todo y que jamás elude las preguntas
complicadas.

Creo conocerlo bastante, como para afirmar que Miguel Juan Sebastián
Piñera Echenique es, sobre todo, un travesti. No sólo por el detalle
patético de que usa tacos altos, se somete a cirugías estéticas
-cualquier día se pone tetas- y se pasea por los canales de televisión
con un estuche de cosméticos en la cartera..

Piñera es un travesti en el plano social. Creció en una familia de
estricta clase media, que no tiene la cultura de su padre, ni el
encanto deschavetado de su madre, y desde temprano mostró tendencia al
arribismo. Siempre soñó con tener estatus. Sus compañeros del Verbo
Divino lo recuerdan como un alumno competitivo, obsesionado con los
primeros puestos, tener acceso al poder económico, codearse con los
chilenos de estirpe, comprarse una identidad aristocrática. Era
entrador, práctico y realista.

Captó que carecía de la brillantez intelectual de su hermano José y
que le costaba sofisticar sus gustos y modales más allá de lo
cosmético, pero se hizo millonario gracias a la dictadura de Pinochet,
a través de negocios especulativos, sin haber creado fuente de trabajo
alguna y profitando de las obscenas reglas laborales impuestas por su
hermano ministro, regalón del tirano.

Ni todo su poder adquisitivo puede comprar clase, lo que a sus sesenta
años cree haber obtenido, mientras la oligarquía tradicional chilena
lo considera un aparecido, siútico, mal agestado, sin cuello y con los
bracitos cortos, algo chabacano, farandulero y muy poco fino..

Piñera es un travesti en el plano de la seducción. No le iba muy bien
con las mujeres. De joven era feúcho, bajito y mal hecho, además de
indiferente a los encantos femeninos. Cuando le resultaban sus
escarceos con alguna muchacha, resultaba ser demasiado popular para
sus planes de subir en la escala social, así que se casó con su
primera polola oficial, una joven sin alcurnia, pero perfecta para
ejercer de la clásica esposa medio pelo, dispuesta a anularse sin
tregua para dedicarse a su familia y a apoyar a su marido en el
proyecto de convertirse en nuevo rico.

Hoy, dicen que se siente sexy. El dinero lo ha transformado en un
galán. Le gusta rodearse de mujeres atractivas, como Pía Guzmán -antes
de la debacle-, Lily Pérez, y, sobre todo, la estupenda Carmen Ibáñez.
Eran íntimos amigos, inseparables, veraneaban juntos incluso, hasta
que algún acontecimiento misterioso quebró esa cercanía.

Piñera es un travesti en el plano de los negocios. Era gerente general
del Banco de Talca cuando éste quebró estrepitosamente. No debe haber
sido muy brillante su gestión, pero, entonces, administraba la plata
de otros. Es un experto en fusionar empresas y volverlas monopólicas,
obteniendo así elusiones tributaria al absorber las pérdidas de unas
con las utilidades de otras.

Piñera es un travesti en el plano intelectual. Astuto, rápido,
inquieto, no es, un tipo culto. En su juventud se empeñó en ser el más
morenito de los neo capitalistas de su generación que fueron a
doctorarse a los Estados Unidos.

Eso fue posible, gracias al pituto que le proporcionaba su hermano
José, que ya era el mejor alumno en Harvard, muy bien considerado por
el cuerpo académico y directivos de esa universidad.

Fue el pivote perfecto para hacer fortuna junto con la hornada de
nuevos ricos que apareció en los ochenta, en plena dictadura. Sus
temas e intereses no van más allá de las ventajas de la economía de
mercado. No es un conocedor del arte ni de otras disciplinas, prefiere
los best-sellers a lecturas más complejas. Para él, toda buena idea
debe caber en una hoja tamaño carta y se siente más cómodo en
escenarios superficiales y frívolos.

Piñera es un travesti mediático. Convencido de que es el Berlusconi
del tercer mundo, el candidato del neoliberalismo es uno de los
máximos personajes de la farándula nacional, y al mismo tiempo abomina
de ese género e intenta "domesticarlo". Adquirió un canal y se compró
unos cuantos ejecutivos de la industria televisiva con el objeto de
que apoyen centralmente su campaña.
Para él, los medios de comunicación deben usarse como difusores del
pensamiento único, conservador, retardatario, consumista, xenófobo y
arribista, todo lo que considera "moderno". Entiende como fundamento
de la sociedad democrática, que los ciudadanos son consumidores..

Cada individuo elige los bienes que puede comprar, así como elige a
sus representantes en el gobierno, en el parlamento y en el municipio.
Pero esta doble calidad de consumidores y electores pasa a ser
peligrosa para sus intereses en la medida que el rating, el zapping y
el telecomando comprometen la exhibición continua de las miserias de
los estigmatizados sectores populares, las enormes falencias de la
democracia, los actos de corrupción de los políticos, la verdadera
ideología autoritaria de la derecha y la posibilidad de liderazgos
completamente distintos a los oficiales.

Ahora usa su canal para posar de estadista, serio y profundo, cuando
en 1992 todos fuimos testigos del bochornoso episodio en que insultaba
de la manera más vulgar a su correligionaria Evelyn Matthei y
complotaba contra ella usando un vocabulario muy poco caballeroso.

Piñera es un travesti político.. Dice que votó por el NO.. ¿Producto de
una tendencia mitomaníaca y de una innegable habilidad para
construirse leyendas?
Probablemente, porque eso era contradictorio con su irrestricto apoyo
al régimen militar y el silencio que mantuvo durante dos décadas
respecto de la tortura y los asesinatos políticos. Pero su mayor
rasgos de travestismo consiste en haber sido pinochetista, desde 1973
hasta 1988, para luego, transformarse, según él, en "humanista
cristiano".

Pero entonces no entregó su aporte a la construcción de la democracia,
sino que asumió como entusiasmo la candidatura de Hernán Büchi, como
Jefe de Campaña del continuismo dictatorial. Tampoco se afilió al
partido que recoge la vertiente "humanista cristiana" que él dice
profesar, sino que se sumó al aparato político que se creó para
salvaguardar "la obra" de Pinochet durante la transición: Renovación
Nacional.

En 1995 promovió la amnistía de los crímenes de la dictadura y en el
2005 los militares en retiro apoyaron su candidatura tras recibir su
compromiso de aplicar la prescripción de los asesinatos políticos.
Voltereta sobre voltereta, este pinochetista arrepentido, ahora ha
vuelto a valorar los supuestos méritos del régimen militar.

La inconsistencia parece ser el sello personal de Piñera. Su sed de
dinero, posición y poder lo han transformado en una caricatura de sí
mismo, un pelele sonriente que vende una pomada jabonosa,
contradictoria y oportunista. Un travesti.

lunes, 4 de enero de 2010

2010

¡¡Feliz 2010 bloggers asiduos a este espacio lleno de cualquier cosa!!

Pronto volveré con más escritos, es que he estado aprovechando los días de ocio post-término de la carrera... las celebraciones diarias me han mantenido en un constante estado de borrachera que me ha impedido escribir más que un par de frases relativamente coherentes.

...Parece que pronto este caballo volverá a tener jinete.