Pareciera que llega un momento en que las ideas empiezan a verse mejor en la cabeza que en el papel, más conversadas que plasmadas en otra parte. Vale más un lugar donde se pueda establecer diálogo y discusión que uno donde sólo quede de testigo un monólogo lanzado al vacío. La inercia de este lugar a veces molesta y empieza a provocar indiferencia, es así como se va convirtiendo en el depósito de lo que sobra, de un pensamiento fugaz que aparece sólo con el afán de llenar unas líneas para descargar alguna sombra de las ideas que dan vueltas y que se resisten a ser estrenadas por aquí.
Los espacios dejan de ser propios y se vuelven comunes, pero no hablo de la geografía, hablo de la representación, del mapa, de esas ideas que parecían indicar un camino y que ahora parecen perdidas en lugares ajenos a este.
¿Volveré a necesitar expresar tantas cosas por aquí?... Quizás.
La paciencia es un don de pocos... esos se quedaran.

1 perversos comentarios:
pasa que uno ve su ego dañado con la ausencia de comentarios, por decir algo, y huye por otras redes sociales. Migran las ideas pero siempre estamos volviendo a lo mismo.
Saludos cordiales
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