lunes, 16 de agosto de 2010

Otrora

Que cómodo es el goce de la queja, esa que habla de la nostalgia que invade al recordar ese pasado que siempre muestra una imagen digna de valorar. Sobre todo ese pasado de ideas, vivencias que enriquecían y que desde hace un buen tiempo han dejado de hacerse presentes.



Las ideas son muchas, pero la inspiración para llevarlas a letras es poca, hemos perdido esos lectores otrora fieles, los que en parte impulsaban el ejercicio literario, reales interesados en las ideas, no en la moda, esos que no se quedaban en lo aparentemente superficial.



La reflexión siempre ha sido ejercicio de pocos, la reflexión escrita (buena o mala) de aún menos... eso falta, esos pensamientos puestos en palabras como un intento de concretarlas, pero que sólo son parte de un lugar que fue vientre de tantos que no podíamos ni queríamos más que mostrar nuestra arremolinada cabeza en el 2.0.



Lo bueno dura poco así dicen... y así es.