jueves, 14 de abril de 2011

Muerte a las Ideas

A veces siento que a pesar del personaje, de su calma y resguardo, expongo más de la cuenta. Todo se siente como un exceso de información que puede ser visto por todo aquel que quiera y que en cualquier momento puede revelar lo poco que se oculta detrás de la fachada... Ese es el problema de la pasión, hablar desde la persona se vuelve un quehacer peligroso, exponer sinceramente se convierte en un arma de doble filo que, más temprano que tarde, pasa la cuenta.

La pasión es un privilegio de pocos y no creo contarme entre ellos, porque no estoy dispuesto a canjear la privacidad por el desahogo. Por esto es que las ideas mueren, los blogs mueren por la excesiva exposición de las ideas de quienes los escriben, por el riesgo a ser confrontados no con argumentos, si no que con descalificaciones, por el miedo a ser víctimas de plagio... Por eso muchos preferimos ahogar los pensamientos en el encierro antes de vernos enfrentados a la muerte de la falta de reconocimiento.

La paranoia mata la capacidad de exponernos, de desarrollar ideas, de crear, porque ese otro que antes era un espacio vacío, ahora tiene rostro... y mira fijamente a quien se mueve delante de sus ojos.

miércoles, 6 de abril de 2011

Fantasmas

Vengo al cementerio a dejar algunas flores. Los 140 caracteres a veces lo permiten, así como también quedan espacios entre los deberes. El problema son las ideas, esa página en blanco que pareciera gritar que no hay nada que valga la pena para ser puesto en letras aquí.

Las experiencias personales de pronto parecieron muy personales para ser puestas en un lugar tan impersonal... Las que fueron plasmadas quedarán, porque alimentan mi nostalgia, pero las nuevas las guardo con la esperanza de un renacer de este espacio y de mi creatividad.

Añoro el deseo, ese tren imparable que me llevaba a escribir todo cuanto pensaba cuando este lugar era mío. Ahora somos fantasmas buscando un lugar y redención.

Quiero volver... Podré?, es más, PODREMOS???.