domingo, 4 de septiembre de 2011

Volver

Durante la noche la mente se vuelve turbulenta, tantas cosas vienen a la cabeza, tantas palabras, tantos escritos... Cuando eso sucede suelo venir aquí, a este lugar donde creo reencontrarme, donde me siento protegido y al mismo tiempo puedo recordar tantas cosas que han quedado en las letras que aquí yacen. Es tal vez por eso que siento que este lugar es también un espacio que se ha llenado de mis dudas, de aquellos momentos en los que me encuentro en proceso de cambio y dolor. Ese llamado es casi un augurio, un grito que proviene desde aquí que me llama a escribir, a sufrir y al desahogo hacia el infinito, desahogo de escribirle a nadie, de gritar a la oscuridad... de escribir para mi.

Vuelvo a mi exhibicionismo, a mis crímenes literarios y a las letras de sangre y lágrimas... Vuelvo porque, como dice Oscar Hahn, "el asesino siempre vuelve al lugar del crimen".

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