sábado, 8 de octubre de 2011

iSad

Mi primer contacto con Apple se produjo hace muchísimos años, en mis tiempos de escolar, donde pude encontrarme con unos aparatos poco comunes en los hogares y que empezaban a masificarse en colegios y universidades, los llamaban Macintosh. Ahí fue donde dí mis primeros pasos en la computación, tecleando cualquier cosa, dibujando en blanco y negro y haciendo algunos trabajos que muy pocos -o ninguno- podrían decir que eran buenos.

Muchos años después empecé a tomar en serio eso de la computación, Apple era una compañía que luchaba codo a codo con otra llamada Microsoft por ganar espacios en el creciente mercado de la computación personal, querían entrar a nuestros hogares y poco a poco lo iban logrando. Yo fui uno de los tantos que sintió la necesidad de tener ese pedazo de tecnología en casa y así fue que me convertí en un usuario de PC. Posteriormente la lucha entre PC's y Mac's estaba desatada, yo, sin querer, ya había "elegido" un bando y me aferraba a ello, sobre todo por miedo al cambio, por miedo a algo que quizás no entendería, no me acomodaría o simplemente enfrentarme a algo a lo cual me costaría mucho acostumbrarme.

Volví a tomar contacto Apple gracias a una amiga y su generoso regalo. Hace ya varios años que ella era una Eva seducida por la manzana y, como bien dice el relato bíblico, ella no pudo evitar invitar a otro a probarla. Debo reconocer que la Manzana me llamaba la atención, pero, como mencioné antes, tenía mis reparos; de todas maneras ella me empujó a probarla y me envió uno de esos productos "revolucionarios" de los que tantos hablaban: un iPod. Quedé impactado, compararlo con cualquier reproductor de música que había tenido hasta ese momento era un insulto... ese fue el primer paso en un camino que al parecer no tiene vuelta.

Desde ese momento quise saberlo todo, quise conocer más este mundillo tecnológico lleno de personas no sólo aficionadas, sino más bien adictas a esta manzana mordida que con tanto orgullo lucían al usar sus aparatos. Así conocí mejor el trabajo de Steve Jobs, sus diseños, ideas y ambiciones, ese deseo de querer hacer de éste un mundo más conectado, más atractivo visualmente, "elitesco" podrían decir algunos, pero sin duda bello, pues hasta el menos "fanboy" reconoce y admira la belleza que caracteriza los productos de esta marca.

"Genio", "innovador", "visionario", "atrevido", "adelantado a su época", son algunas de las cosas que hemos podido escuchar sobre Jobs ahora que no está con nosotros. "Un Edison moderno", dijeron algunos, no puedo contradecir aquello, porque si bien hay que guardar las proporciones, el trabajo de Steve Jobs ha revolucionado la forma en que todos nos acercamos a la tecnología, desde nuestros reproductores de música hasta nuestros computadores, pasando por nuestros teléfonos móviles, tablets, etc., por eso lamento su muerte, incluso me permito reconocer que algunas lágrimas cayeron al ver algunos momentos de los diversos reportajes que hicieron para honrar su memoria. Ahora no queda más que despedirse.

Dedico estas letras a él y su obra.
Hasta siempre y gracias.



"Stay hungry, stay foolish"

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